Los líderes de las potencias emergentes BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) iniciaron este martes en Fortaleza, noreste de Brasil, su VI cumbre con la finalidad de acordar una arquitectura financiera a la par de las grandes instituciones multilaterales, con un banco de desarrollo propio y un fondo de reservas para respaldarse en tiempos de crisis.
Los BRICS, que juntos representan el 20% del PIB mundial y el 40% de su población, quieren destinar su nuevo banco de desarrollo a la financiación de infraestructuras en sus países, “Queríamos dos cosas desde hace año y medio: el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, y el acuerdo de reservas; en esta cumbre ambos nacerán”, dijo la presidenta Rousseff el viernes pasado en una reunión con corresponsales extranjeros.
“El Nuevo Banco de Desarrollo es clave para impulsar el crecimiento en los países del BRICS. Es una nueva herramienta”, destacó la noche del lunes el ministro de Comercio e Industria brasileño, Mauro Borges, en momentos en que estas naciones van hacia un crecimiento mucho más moderado que en el pasado. “No tenemos la intención de reemplazar a los bancos multilaterales de desarrollo”, pero “este banco está consagrado a financiar las infraestructuras” que los cinco países necesitan a marchas forzadas para su desarrollo futuro, dijo Borges.
El Banco destinado a financiar infraestructuras deberá contar con un capital suscrito a partes iguales de 50 mil millones de dólares, de los cuales 10 mil serán en efectivo, explicaron fuentes del ministerio de Hacienda de Brasil. El acuerdo de reservas, inspirado en el fondo europeo de garantías, dispondrá de 100 mil millones de dólares de las respectivas reservas internacionales en caso de problemas en la balanza de pagos de uno de los países miembro.
China compromete 41 mil millones, India, Rusia y Brasil 18 mil cada uno y Sudáfrica 5 mil. Ambos organismos ejercerán un papel paralelo al del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Los líderes de China, India y Rusia contaron con extensas agendas; para el primer ministro indio se trata de su primera gran gira internacional desde su reciente elección.
Putin llega aislado en la escena internacional por la crisis de Ucrania y tras ser excluído del G8; en momentos de fuerte tensión entre Moscú y Kiev, y sangrientos enfrentamientos entre las autoridades ucranianas y separatistas prorrusos del este, la cumbre de los BRICS podría evocar este tema en su declaración final.
El presidente chino aprovecha su gira latinoamericana para confirmar su interés en la región, en la que compite con Estados Unidos por la primacía comercial, y lanzará el jueves en Brasilia un Foro China-América Latina con los líderes de los países latinoamericanos.
