El ex contador del Instituto Nóos, el imputado Marco Antonio Tejeiro, confesó por escrito al fiscal Pedro Horrach los delitos cometidos por la trama del caso, a través de facturas falsas y contratos laborales irreales para generar beneficios fiscales, así como el caudal de reparto de fondos entre los socios, por lo que el juez José Castro plantea volver a citar a Tejeiro tras su confesión, aunque aún no lo ha decidido; de ser así el proceso podría retrasarse unas dos semanas.

Marco Antonio Tejeiro, es cuñado de Diego Torres —socio principal del Instituto—, hermano de Ana María Tejeiro y está acusado de prevaricación, malversación de caudales públicos, fraude a la administración, tráfico de influencias, fraude fiscal, estafa, falsedad en documento oficial y falsedad en documento mercantil, aunque después de su acto probablemente obtenga los beneficios penales, atenuantes de la confesión y arrepentimiento antes de que se presente el escrito de acusación.

La confesión del ex contador excluye a la infanta Cristina de Borbón del funcionamiento del tramado de empresas que presuntamente desvió y se apropió de 5.9 millones de euros –casi 8 mil millones de dólares- de los gobiernos de islas Baleares y Comunidad Valenciana.

Resaltó que Urdangarin y Torres “eran los auténticos jefes del Grupo Nóos con un control total de los ámbitos laboral, fiscal y financiero y un poder absoluto de decisión” y que ambos se repartieron todo el dinero que entró a Nóos, incluso el que simulaban pagar a empleados que no existían.