Luego del derribo de un avión malasio en Ucrania supuestamente por un misil de rebeldes prorrusos, que provocó la muerte a 193 holandeses, ciudadanos de ese país se indignaron al saber que una de las hijas del presidente Vladimir Putin, María, vivía ahí con su novio, Jorrit Faassen, un ejecutivo de un empresa consultoría rusa.
Por su parte, el alcalde de la localidad de Hilversum, en la zona sur de los Países Bajos, Pieter Broertjes, pidió durante una entrevista en la radio holandesa que María Putin fuera “expulsada del país”, según informó The Guardian.
Los ucranianos residentes en los Países Bajos convocaron a manifestarse de forma pacífica, frente al piso de la hija de Putin, por lo que María ha huido del país; residía en Voorschoten, una de las zonas más prestigiosas de Holanda.
Aunque nunca se habían manifestado políticamente las hijas del presidente Vladimir Putin, la reciente tragedia puso a María como objetivo de la prensa, quien ha sufrido las consecuencias del conflicto que se vive en Rusia con el resto de Europa.
