El nuevo Banco de Desarrollo de los países del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), el cual celebra su VI cumbre, garantizará la inversión en infraestructura, aseguró, en conferencia, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, “El Acuerdo de Reservas de Contingencia, con 100 mil millones de dólares, “contribuirá a que el proceso de volatilidad que enfrentan diversas economías cuando Estados Unidos deja su política de expansión monetaria, sea más contenido, más administrado”.
Tanto el banco como el acuerdo darán “seguridad, una especie de red de protección a los países BRICS”, a las economías emergentes y a las naciones en desarrollo, puntualizó. La creación del nuevo Banco de Desarrollo, que tendrá un capital inicial de 50 mil millones de dólares, y del Acuerdo Contingente de Reservas, será tema para debatir en la VI Cumbre de los países BRICS que inició ayer; también se abordará la cooperación entre las naciones BRICS y los países latinoamericanos, algunos de cuyos mandatarios asistirán a la última reunión de trabajo del bloque prevista para este martes en Brasilia.
Tras la firma del acuerdo para dar vida a la institución financiera, el proyecto deberá ser aprobado por los congresos de los cinco países miembros del bloque; al encuentro de BRICS en Fortaleza Brasil, que tiene por lema “Crecimiento incluyente y soluciones sostenibles”, asisten los gobernantes de Brasil, Dilma Rousseff; de Rusia, Vladimir Putin; de India, Narendra Modi; de China, Xi Jinping; y de Sudáfrica, Jacob Zuma. Los países BRICS cuentan con 42 por ciento de la población mundial y 21 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) global.
Por otra parte, el presidente Vladimir Putin afirmó que aboga porque este grupo tenga un mayor peso en los problemas mundiales, “Después de tener Brasil la presidencia de los BRICS, luego la tendrá Rusia. Tomaremos toda la experiencia acumulada, todo el trabajo conjunto y haremos todo lo necesario para aumentar la presencia de los BRICS en los problemas mundiales”.
Asimismo, señaló que los BRICS estudian acuerdos para crear un “banco internacional de combustibles”, que serviría para “consolidar la seguridad” del abastecimiento a los cinco países. También se estudian acuerdos en el sector de satélites, lo que podría tener aplicaciones en varias áreas, entre las que citó la agricultura. Putin resaltó además que los BRICS pueden extender su cooperación a la industria minera y que estos cinco países atesoran 36% de las reservas mundiales de materias primas.
La fundación de un nuevo banco crearía una especie de red de protección, a los países BRICS, lo que le daría una mayor certidumbre a su economía; Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica podrían tener un más rápido desarrollo. En dos años de duras negociaciones para crear el nuevo banco de desarrollo de los BRICS, el principal obstaculo no fue la falta de recursos o compromiso, sino China, el mayor del grupo. Los chinos querían en un principio una participación mayor en el banco que fue formalmente lanzado ayer por los líderes de los cinco países que forman los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), en un desafío directo al dominio de Occidente sobre las finanzas globales, dijeron funcionarios involucrados en las conversaciones.
Al final, Brasil e India ganaron las negociaciones para mantener la misma participación de capital entre los miembros, pero aún hay miedo de que China, la segunda mayor economía del mundo, busque una mayor influencia sobre el banco de 100 mil millones de dólares para expandir su poder en el exterior. Conocidos por sus marcadas diferencias económicas y políticas, los BRICS enfrentan el desafío de contener el impulso de China de controlar instituciones que se suponía daban a cada socio una voz igualitaria.
Los desacuerdos internos se hicieron evidentes ayer, cuando el grupo luchó por superar un estancamiento de último minuto en las negociaciones porque China e India se disputaban la sede del banco. Para sortear el imprevisto, Brasil retiró su pedido de tener la primera presidencia en favor de India, comentó un alto funcionario involucrado en las negociaciones. El objetivo del banco es tomar distancia de un modelo que les da muy pocos derechos de voto a las economías emergentes y perpetúa el dominio de Estados Unidos y Europa sobre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
