El habilidoso jugador del Bayern Munich, estaba convencido de que era el momento de cumplir aquella promesa realizada hace cuatro años, cuando frente a un televisor, lloró la derrota de Alemania, frente a España (0-1), en las semifinales de Sudáfrica 2010.

Y había debutado con el Borussia Dortmund, pero su inexperiencia y juventud impidieron que estuviera en la lista de la Mannschaft, se juró que integraría el plantel germano en Brasil 2014 y sería clave en la consecución del cuarto título mundial en la historia del futbol.

“Muestra al mundo que eres mejor que Messi y que puedes decidir el partido”, dijo Low a su jugador, durante el descanso de los tiempos extra.

Sólo Moroslav Klose, el máximo anotador en la historia de los Mundiales(16 goles), sabía del pasado. Es por eso que le tomó la cara cuando el entrenador alemán decidió sistituirlo con el joven hechicero.

“Es una sensación increíble”, a tino a decir el atacante, tire un gol y uno no sabe lo que está sucediendo, al final del partido la sensación es indescriptible, poder celebrar con el equipo, el país es un sueño hecho realidad, estoy más que contento y orgulloso con el conjunto”.

Llego al gigante sudamericano con toda la confianza de Löw, más la perdió tras el desastroso primer tiempo en el duelo de octavos de final, ante Argelia.

Sus 176 centímetros de estatura le permitirían ser un futbolista alto en algunas selecciones, no en la alemana, es uno de los más bajitos junto al capitán Philipp Lahm (1.70 metros) y Mesut Özil (1.81 metros).

Jamás ha sido impedimento para él, por eso dudó en colocarse como referencia ofensiva y provocar que Andre Schürle se tirara hacia las bandas en busca de balones, pese a ser un ariete natural.

Fue así como nació la jugada que catapultó a la Mannschaft hacia la gloria, tan menudito como veloz y escurridizo, Götze se metió ente Martín Demichelis y Ezequiel Garay, los defensas centrales argentinos intentaron reaccionar, muy tarde, ambos también quedaron boquiabiertos con la mágica definición.

El día de hoy los títulos de la prensa alemanas oscilan entre titulares que ensalzan a Mario Götze, autor del gol de la victoria -como “Götze redentor”- y la simple constatación que la selección de Joachim Löw se convirtió en campeona del mundo.