Desde la medianoche de este jueves, once palestinos más murieron en ataques aéreos israelíes, con lo que el número de muertos supera los 100 -la mayoría de ellos son civiles entre los que hay 23 niños- y más de 600 heridos en los cuatro días de bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza a partir de la ofensiva “Margen Protecto”, informó el Ministerio de Salud palestino.
Fuentes palestinas indicaron que las últimas personas que murieron se encontraban en un coche en la zona de Bureij. El último ataque aéreo en el centro de Gaza mató a los dos empleados municipales; horas antes cinco palestinos también perdieron la vida y 15 más fueron heridos en Rafah, reportó la agencia de noticias Maan.
En Israel, este viernes por la mañana, tres personas resultaron heridas –una de gravedad- cuando un cohete cayó en una estación de gasolina en territorio judío de Ashdod, dieron a conocer autoridades israelíes.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios publicó un informe de emergencias que documenta que más de 300 casas han sido totalmente destruidas o severamente dañadas y alrededor de dos mil habitantes han quedado sin hogar.
Desde el inicio de la operación, la mayor ofensiva israelí en Gaza desde noviembre de 2012, para detener los ataques con misiles desde la Franja, se han atacado mil 90 sitios en Gaza. En ese mismo periodo, los militantes de Gaza dispararon 407 proyectiles hacia territorio israelí, la mayoría sin causar daños; otros 118 cohetes fueron interceptados, indicó un portavoz del Ejército.
El brazo armado de Hamas, las brigadas Ezzedin Al Qassam, amenazaron este viernes con incluir entre los objetivos de sus cohetes al aeropuerto internacional Ben Gurion, que se sitúa a las afueras de la ciudad de Tel Aviv.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció este jueves al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, la intervención estadounidense para lograr un acuerdo entre Israel y Hamás. En una conversación telefónica, Obama aseguró a Netanyahu que Washington “sigue preparado para facilitar un cese de hostilidades, incluido un regreso al acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2012”, que fue impulsado por EU y Egipto, tras ocho días de enfrentamientos que provocó la muerte de al menos 154 palestinos y cinco israelíes.
Obama condenó el lanzamiento de cohetes desde Gaza a territorio israelí por parte de la organización islamista Hamás -considerada un grupo terrorista por EU y la UE-, y apoyó el derecho de Israel a defenderse, pero manifestó su “preocupación” por la imparable violencia e instó a ambas partes a “restaurar la calma y proteger las vidas de civiles”.
En 2012, Washington rechazó negociar directamente con Hamás al considerarlo un grupo terrorista y ahora busca que Egipto vuelva a mediar, como lo hizo hace dos años, entre Israel y la organización islamista, por lo que el secretario de Estado de la Unión Americana, John Kerry, habló este jueves con su homólogo egipcio para tratar de convencerle de que El Cairo intervenga para calmar la situación -explicó la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, unas horas antes de la llamada de Obama.
“Parte de los esfuerzos del secretario han sido contactar a los países de la región, incluido Qatar y Egipto. Vamos a contactar a cualquier país en la región que pueda jugar un rol en acabar el lanzamiento de cohetes por parte de Hamás”, dijo en su rueda de prensa diaria, Psaki.
Con su propuesta de alto el fuego, Washington busca evitar que la violencia se extienda y afecte en algún momento sus relaciones con Israel y las autoridades palestinas.
Sin embargo, el gobierno israelí está valorando llevar a cabo una incursión terrestre en Gaza. El general Benny Gantz, jefe de Estado Mayor del Ejército israelí, aseguró que las tropas están ya preparadas y sólo esperan la señal del primer ministro Benjamín Netanyahu.
“Debemos mirar esta campaña de forma sensata y no histérica. Nada impedirá que sigamos adelante. El Ejército israelí no necesita una gota que colme el vaso para lanzar una operación terrestre, sólo una directriz política”, afirmó.
El general reiteró que la ofensiva avanza con éxito como lo habían planeado, pero considera que aún no es suficiente; buscan detener el lanzamiento de cohetes y destruir la infraestructura del movimiento islamista Hamás.
“Gaza se está sumiendo en el desastre. La ofensiva por aire es excelente y los esfuerzos en inteligencia están funcionando”, afirmó.
De acuerdo con la prensa local, sólo queda decidir la naturaleza, la fecha y la duración de la misma, aunque hay consenso entre analistas y expertos en que será puntual y limitada.
