Personaje simbólico en Michoacán
Teodoro Barajas Rodríguez
Juan Manuel Mireles Valverde es un personaje simbólico en Michoacán porque fue la voz que se hizo escuchar en medio de un clima próximo al averno sofocante propiciado por Los Caballeros Templarios que sembraron el miedo y la muerte, fundamentalmente en la Tierra Caliente de la entidad que sufrió los embates del crimen a gran escala desde el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, Leonel Godoy y Fausto Vallejo. Mireles Valverde, polémico, líder natural con evidente ascendente en una importante porción de autodefensas fue detenido por fuerzas policiales el pasado viernes 27 de junio en la costa michoacana, lo que desencadenó en cuestionamientos de diversos actores sociales quienes reprocharon el acto, porque algunos cabecillas de Los Templarios siguen prófugos.
Las autodefensas michoacanas no brotaron como generación espontánea, su exposición de motivos es un sentido reclamo por la creciente impunidad registrada en la Tierra Caliente; la extorsión, secuestros, robo, pago de piso, violación a las mujeres de esa región fueron los ilícitos que llevó en primera instancia a los lugareños de Tepalcatepec para agruparse en un movimiento sublevado que definió confrontar a sus enemigos.
La manifestación decidida de los grupos de autodefensas comandados por Mireles Valverde comenzó a permear, su extensión no se hizo esperar, más de 20 municipios fueron resguardados bajo ese esquema de seguridad. Evidentemente un grupo fáctico no reconocido por la legislación vigente hacía las veces de la policía.
El debate de los grupos de autodefensas de Michoacán tomó por asalto los foros internacionales para motivar la mirada a esta entidad del centro de México, el gobierno federal no tuvo más opción e intervino directamente, incluso decretó una comisión especial encabezada por Alfredo Castillo, Fausto Vallejo Figueroa estaba al frente del Poder Ejecutivo local. Un importante número de autodefensas fue regularizado legalmente.
En los hechos, el gobierno federal asumió la Procuraduría General de Justicia, la Secretaría de Seguridad Pública y comenzó también con la administración de los recursos procedentes de la federación. El diagnóstico en torno a Michoacán presentaba un cuadro delicado, de emergencia.
Seguro muchos piensan, principalmente quienes viven en Michoacán, que sin los grupos de autodefensas encabezados por Mireles el gobierno federal no habría diseñado un plan emergente en esta tierra erosionada por la inseguridad aparejada a la impunidad que se ha sufrido en sus últimas administraciones.
Mireles fue detenido al imputársele el delito de portación de armas prohibidas con cerca de ochenta de sus hombres; 200 policías participaron en el operativo, se presumió de que no hubo un solo tiro.
No obstante, La Tuta sigue libre, la criminalidad en Morelia está imparable, los que desde hace años se alimentan del crimen y direccionan sus tentáculos contra mucha gente de bien no han logrado ser capturados…
