El martes, se efectuó el funeral masivo de los tres jóvenes secuestrados y asesinados en Cisjordania – Eyal Yifrach, de 19 años, y Gilad Shaer y Naftali Frenkel, de 16- presuntamente por un comando de Hamás, lo que también ha provocado que dos palestinos hayan muerto en enfrentamientos con fuerzas israelíes en busca de los dos principales sospechosos de la muerte de los jóvenes.
Tras el hallazgo de los cadáveres, en un baldío cercano a la ciudad Cisjordana de Hebrón, ha desatado una exhaustiva búsqueda de los dos sospechosos y la primera reacción del gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha sido la ejecución de una treintena de bombardeos aéreos sobre distintos blancos islamistas en Gaza, aunque el Ejército los atribuye al lanzamiento de una veintena de cohetes palestinos; los testigos indicaron que cazabombarderos israelíes atacaron objetivos militares del grupo radical “Yihad Islámica” y del movimiento islamista Hamás, al que Israel acusa del hecho.
Conocidos miembros de Hamás, han evitado llegar a su casa desde la misma fecha que los tres jóvenes desaparecieron y las redadas en Jenín y Hebrón de las últimas horas han desencadenado fuertes enfrentamientos entre manifestantes palestinos y fuerzas militares israelíes, en los que murieron dos personas; uno de los muertos es un menor palestino de un campo de refugiados próximo a la ciudad de Jenín, en el norte de Cisjordania, que murió de un balazo en el pecho.
Una portavoz del Ejército israelí confirmó que los soldados entraron en el campo y dispararon con fuego real contra un supuesto miembro del movimiento islamista que trató de lanzarles una granada. “Sólo podemos confirmar que el objetivo fue alcanzado”, indicó.
Otro palestino murió por disparos del Ejército israelí en un enfrentamiento en Hebrón, no lejos de donde los cadáveres de los tres jóvenes fueron descubiertos.
En el luto en Israel también se evidencian las peticiones de venganza por parte del ala más radical del gobierno de Netanyahu, que participó en los funerales junto al jefe del estado, Simón Peres, y otros mandatarios.
Después de la ceremonia, Netanyahu ha convocado de nuevo a sus ministros más destacados para seguir debatiendo la respuesta que dará Israel, que podría ser desde acciones menores de castigo hasta una nueva ofensiva contra la franja de Gaza, donde está el liderazgo del movimiento Hamás.
