El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, aseguró que existe una “alta probabilidad” de que Rusia lance una invasión en Ucrania, tras una jornada en la que el Gobierno ucraniano afirmó que sus tropas están cerca de recuperar Donetsk; una batalla que podría marcar un momento decisivo en un conflicto de mayor confrontación entre Rusia y Occidente desde la Guerra Fría.

Rasmussen señaló que no ve que Moscú retire sus fuerzas de la zona fronteriza, en la que, según los datos de la Alianza, se encuentran desplegados unos 20 mil soldados, “vemos que los rusos están desarrollando los argumentos y pretextos para una operación así, disfrazándola de operación humanitaria, y estamos viendo un refuerzo militar que podría usarse para llevar a cabo operaciones militares ilegales en Ucrania”.

Asimismo, ante la caravana de 280 camiones que transportan alimentos, agua y otros suministros de ayuda humanitaria –que partió hoy hacia el este de Ucrania, donde las fuerzas del Gobierno están acercándose a zonas tomadas por separatistas prorrusos- Kiev dijo que no permitiría que los vehículos crucen a su territorio, por lo que los gobiernos occidentales y la administración en Kiev han advertido a Moscú contra cualquier intento por convertir la operación en una intervención militar para controlar la región que enfrenta una “crisis humanitaria” desde hace cuatro meses de combates.

El portavoz del Ejército de Ucrania, Andriy Lysenko, elevó a 45 mil el número de soldados presentes en la zona fronteriza, a los que se suman tanques, sistemas antimisiles, aviones de combate y helicópteros, mientras que Ucrania continuó con sus operaciones militares en el este del país, “las fuerzas de la ‘operación antiterrorista’ están preparando la etapa final de liberar Donetsk. Nuestras fuerzas han aislado completamente Donetsk de Luhansk. Estamos trabajando para liberar ambas ciudades, pero es mejor liberar Donetsk primero, es más importante”, indicó Lysenko.

Agregó que seis soldados ucranianos han muerto en las últimas 24 horas a causa de los enfrentamientos en el este del país; las autoridades municipales de Donetsk informaron que los bombardeos han causado daños en varias estaciones de energía y en una prisión de máxima seguridad, donde un preso murió y más de un centenar se fugaron tras el ataque.

Ayer lunes, el Kremlin descartó iniciar una operación humanitaria unilateral, y el portavoz de la Presidencia, Dimitri Peskov, aseguró que Moscú sólo enviará ayuda humanitaria como parte de una misión internacional acordada; el Kremlin indicó además que el presidente ruso, Vladímir Putin, ha mantenido una conversación con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en la que confirmó que Moscú se está coordinando con la Cruz Roja para enviar ayuda humanitaria al país europeo. Barroso, por su parte, ha advertido a Putin contra una operación militar unilateral en Ucrania.