Durante la madrugada, la policía de Ferguson en Missouri, arrestó a 31 personas en las protestas de la ciudad de San Luis, que nuevamente registraron el lanzamiento de bombas molotov.

Ron Johnson, capitán de la Patrulla de Caminos de Missouri, en conferencia de prensa, sugirió que las protestas se hagan durante el día para evitar que la pequeña minoría de instigadores de los disturbios se oculten entre los manifestantes pacíficos; frente a la mesa en la que se encontraba hablando había bolsas de plástico transparente que permitían apreciar una bomba molotov y dos pistolas decomisadas esta noche

En respuesta a las bombas incendiarias de fabricación casera, la policía desplegó artefactos de ruido aturdidor y disparó granadas de destellos y gas lacrimógeno cerca de las 23.00 hora local, informó uno de los reporteros de la televisora local KMOV, a la media noche los reporteros que cubrían los hechos recibieron la orden de la policía de dejar el lugar donde se realizaban los arrestos y dirigirse al punto de mando.

La televisora entrevistó a un manifestante procedente de Austin, Texas, identificado solo como Billy, quien dijo que llegó al suburbio de San Luis para ayudar tras ver como eran tratados quienes protestaban y que su apoyo consistía en ayudar a los jóvenes a canalizar sus emociones tras descartar que hubiera algún grupo incitando a la protesta. De acuerdo a KMOV, Billy fue arrestado poco después.

Johnson añadió que dos personas fueron heridas de bala aunque dijo desconocer su condición, mientras cuatro policías resultaron con heridas por golpes de piedras o botellas lanzadas por los manifestantes, y aseguró que la policía no hizo un solo disparo.

Afirmó que varios de los detenidos esta noche procedían de lugares tan distantes como Nueva York o California, y señaló que la prensa se había puesto en riesgo y a los oficiales también, al no abandonar las áreas cuando se les solicitaba, “No den glamour a los criminales”, pidió también a los medios.

El pasado 9 de agosto un oficial de policía detuvo y asesinó de seis tiros, dos de los cuales en la cabeza, al presunto autor del robo de una caja de puros con 49 dólares de precio, el cual se encontraba desarmado, Michael Brown, un afroamericano de 18 años; aunque las manifestaciones han sido pacíficas en su mayoría, también se han registrado actos de violencia por parte de pequeños grupos.