SALUD
No solo proporciona gusto al saborearlo
Gabriel Gutiérrez
El café es una de las bebidas más populares y de mayor consumo en el mundo. Hoy no solamente nos proporciona el gusto de saborearlo, sino que puede darnos importantes beneficios para mantener la salud, incluyendo la del aparato digestivo.
Se ha referido que algunos consumidores de café presentan síntomas de irritación gástrica la cual puede ser causada por un incremento en la secreción ácida del estómago. Sin embargo, a nivel celular en el estómago la secreción ácida es controlada por la misma actividad celular asociada con los genes y la presencia de ciertas proteínas y que los padecimientos indicados pueden resultar de la presencia de Helicobacter pylori, de alguna infección, del consumo excesivo de alcohol e incluso ser consecuencia del tabaquismo.
Los síntomas mencionados eran atribuidos a la cafeína, a los ácidos clorogénicos y a otro tipo de sustancias presentes de manera natural en el café y de las que se ha dicho que pueden irritar la mucosa gástrica, aunque sin evidencia científica fuerte para sostener esta afirmación. Recientemente, en un estudio que incluyó personas sanas y enfermos de úlcera gástrica y con reflujo no erosivo a quienes se les suministraron de una a tres tazas de café al día, no se encontró asociación entre el consumo de café y las enfermedades citadas.
Por otra parte, el consumo de café ha sido asociado con una mejor motilidad intestinal, aliviando los problemas de estreñimiento. Otro estudio reveló que el consumo de café tampoco causa daño hepático, de hecho se descubrió que que hay una menor incidencia de tumores hepáticos entre los bebedores de café
En Japón, una investigación durante 10 años con 90 mil personas reportó que las personas que consumieron al menos 5 tazas de café al día tuvieron 76 por ciento menos riesgo de carcinoma hepatocelular en relación con los que nunca bebían café. No hay una explicación clara de cómo el consumo de café podría inhibir el daño hepático o el desarrollo de cirrosis y carcinoma hepatocelular.
Sin embargo, hay cada vez mayor evidencia de que el daño oxidativo está involucrado en varios procesos patológicos como el cáncer. Al mismo tiempo, el incremento en consumo de antioxidantes puede ser de importancia significativa en el efecto protector. Es importante mencionar que este efecto benéfico del café no fue observado para el té u otras bebidas que contienen cafeína, lo que sugiere que los otros componentes del café pueden tener algún papel positivo para evitar las enfermedades del hígado.
Así, el efecto protector del café se atribuye al conjunto de compuestos que contiene: cafeína, polifenoles que incluyen al ácido clorogénico y sus productos de degradación. El efecto antitumorígeno se ha asociado con los diterpenos (cafestol y kahweol) aunque el mecanismo de acción no está completamente entendido, dada la compleja composición del café.
Otro efecto benéfico reportado en relación con el consumo de café es la reducción del riesgo de padecer litiasis biliar (piedras en la vesícula), encontrando que los componentes del café contrarrestan los mecanismos que dan lugar a este padecimiento.
