El procurador general de Estados Unidos, Eric Holder, llegó ayer a Ferguson, Missouri, y se reunió con residentes y funcionarios locales para intentar aliviar las tensiones y las protestas por la muerte a balazos de un joven afroamericano de 18 años, Michael Brown, por un policía hace 12 días.
Holder es el funcionario de mayor jerarquía de la administración de EU que visita Ferguson, escenario de casi a diario de descontento que se evidencia en las manifestaciones y en la violencia desde que fuera el asesinato del afroamericano.
El procurador tuvo un encuentro con estudiantes en la escuela universitaria Florissant Valley Community College en Ferguson, antes de entrevistarse con líderes de la sociedad civil; entre el grupo de estudiantes estaba presente Molyrik Welch, de 27 años, de quien un hermano murió en un incidente con la policía de la localidad en 2011.
Welch contó que Jason Moore, de 31 años, murió de un paro cardiaco después de que dos agentes le dispararan con una pistola paralizadora, ante lo que Holder “prometió que las cosas van a cambiar”, aseguró la estudiante.
El procurador prometió el martes que la investigación de la muerte será completa, imparcial e independiente, pero precisó que llevaría tiempo; un jurado importante, que debe decidir si se abre un proceso contra el policía que mató a Brown, comenzó ayer a estudiar el caso aunque la decisión podría hacerse esperar hasta mediados de octubre, precisó el fiscal Robert McCulloch, presionado por los manifestantes para que acuse formalmente al policía autor de los disparos.
Por primera vez en los últimos diez días, las manifestaciones de la noche del martes fueron en un ambiente de relativa calma, con pequeñas excepciones.
Por otra parte, un grupo de jóvenes negros estadounidenses, que dice haberse inspirado en lo sucedido en Ferguson, lanzó “Five-O”, una aplicación que permite registrar el trato recibido por parte de la policía a través de los teléfonos celulares, según el portal de noticias CityLab.
