Israel y Hamás habían acordado ayer, jueves, un alto el fuego “incondicional y humanitario”, que anunciaron el secretario de Estado de la Unión Americana, John Kerry, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; el acuerdo tenía como objetivo facilitar la llegada de ayuda humanitaria, es decir, para que la gente regresara a sus casas, se abasteciera y las autoridades pudieran restablecer los servicios de agua y electricidad e incluso planeaban, tanto palestinos como israelíes, sendas delegaciones a El Cairo para negociar, a invitación de Egipto, un alto el fuego más duradero.
Sin embargo, el cese al fuego, que se había establecido fuera de 72 horas, se rompió tres horas después de haber comenzado cuando Israel y Hamas intercambiaron acusaciones de haberlo violado, la causa fue el secuestro de un soldado israelí que participaba en una operación de identificación y destrucción de la red de túneles construida por Hamas como táctica para atacar a Israel.
El Ejército israelí confirmó que el soldado capturado es el teniente Hadar Goldin, de 23 años, de Kfar Saba —en el distrito central de Israel— y aseguró que ocurrió cerca de las 09.30 hora local, cuando fue llevado al sur de la Franja de Gaza. En la acción han muerto además dos uniformados israelíes, de 20 y 26 años.
Las fuerzas militares también indicaron del inicio de una “extensiva operación” en la zona, “tanto de inteligencia como operacional”, para dar con el paradero del soldado desaparecido. Hace unos días, el Ejército informó que había dado por desaparecido a otro militar, aunque las milicias de Hamás aseguraron que lo tienen capturado.
Una hora más tarde, tanques israelíes bombardearon la parte este de Rafah, cerca de la frontera entre Gaza e Israel y Egipto, lo que provocó la muerte de 35 personas.
El jueves, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había señalado que con el cese al fuego o sin él, la destrucción de la red de túneles construidos por Hamas que sirven para atacar a Israel serían destruidos, hoy declaró que “Una vez más, Hamas y las organizaciones terroristas en Gaza han roto flagrantemente el cese el fuego al que se habían comprometido”.
Desde que comenzó el conflicto, esta es la quinta ocasión en la que se intenta una tregua humanitaria y en todas las ocasiones, duraron unas cuantas horas luego de ser lanzados cohetes hacia Israel.
Violación de la legislación humanitaria internacional
La máxima autoridad de Naciones Unidas en Derechos Humanos, Navi Pillay, acusó a Israel y Hamás de violar la legislación humanitaria internacional en la franja de Gaza. Aunque, Hamas ha lanzado cohetes “de forma indiscriminada” desde zonas “densamente pobladas”, las acusaciones de Pillay se han referido principalmente a Israel, a quien considera que ha actuado en total “impunidad” en su ofensiva sobre la Franja, que inició el 8 de julio y que ha provocado la muerte de más de mil 400 palestinos —en su mayoría civiles— y 59 israelíes —casi todos soldados—, además de 7 mil 500 heridos.
Pillay desconfía que Israel vaya a investigar “adecuadamente” los ataques aéreos y terrestres en Gaza y ante la inacción de los responsables políticos israelíes, hizo un llamado al sistema de justicia internacional, “cuando un Estado no puede o no está dispuesto a investigar las causas de los ataques y enjuiciar a sus responsables, ha de aplicarse la justicia penal internacional”,.. “Y no podemos esperar de Israel la rendición de cuentas a través de procedimientos internos”.
Pillay señaló a Estados Unidos como uno de los países que no está ejerciendo “toda su influencia” sobre el Ejecutivo israelí, porque no alzar la voz contra él en el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU; también exhortó al resto de la comunidad internacional a reclamar a Israel sus “obligaciones” legales, “no podemos consentir que persista esta impunidad y que se sigan sin rendir cuentas por lo sucedido”.
Por su parte, el responsable de la UNRWA, Pierre Krähenbühl, se refirió al bombardeo de una de las escuelas de Gaza de las que es responsable, “Hemos sobrepasado el terreno de la acción humanitaria. Es tiempo de acción política y de depuración de responsabilidades. El ataque de Yabalia es uno de los mayores fallos de protección de los que la comunidad internacional ha sido testigo en los últimos años”. La UNRWA ha reclamado 45 millones de euros para las necesidades de los 200 mil palestinos que resguarda.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, apoyó en el Congreso una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que imponga a las partes un inmediato alto al fuego en Gaza, tras los fracasos de los mediadores para lograr un acuerdo. La propuesta contaría con la aprobación previa de Israel.
