Residentes de la ciudad de Donetsk, que está bajo el control de separatistas prorrusos, huyeron este martes luego de los enfrentamientos entre las fuerzas de Kiev y los rebeldes.
El presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo ucraniano, Petro Poroshenko, se reunirán la próxima semana por primera vez en meses para intentar acabar con los ataques de la rebelión separatista, se informó en sus oficinas; la canciller alemana, Angela Merkel, por su parte, tiene previsto visitar Kiev el sábado para mostrar apoyo al Gobierno de Ucrania.
Donetsk ha sido durante meses el escenario de la rebelión separatista de Ucrania que ha dejado miles de muertos, Naciones Unidas estima que casi 2 mil 100 personas han perdido la vida, incluyendo civiles y combatientes; esta tarde el centro de la ciudad se transformó en una zona de batalla.
Las luchas en Ucrania llevaron las relaciones entre Rusia y Occidente a su peor fase desde el fin de la Guerra Fría; también ha provocado sanciones comerciales contra Rusia y medidas de represalia de Moscú, lo que está provocando mayor daño a la frágil economía rusa y a la de la Unión Europea.
El conflicto comenzó cuando multitudinarias protestas en las calles llevaron a la destitución del presidente prorruso de Ucrania, quien fue reemplazado por Poreshenko, hombre de mayor cercanía a Occidente.
Rusia anexó la región ucraniana de Crimen a principios de este año. Desde entonces, Kiev y sus aliados dicen que Moscú ha estado armando a los rebeldes en el este del país, acusación que el Gobierno de Putin niega.
