A cincuenta años de la muerte de Ian Fleming, uno de los escritores más exitosos, luego de que creará al personaje del espía secreto apuesto e indestructible llamado James Bond, quien le sobrevive a través de nuevas cintas.

Fleming escribió doce novelas entre las que destacan Casino Royale (1953), Doctor No (1958) y Goldfinger (1959), llevadas al cine con gran éxito. Este agente secreto del contraespionaje británico con calificación 007, que quiere decir “con licencia para matar”, continuó haciéndose famoso gracias a éstas películas . Entre las más conocidas destacan: Vive y deja morir (live and Let Die 1959), Moonraker 1955), Desde Rusia con amor (From Russia, with Love 1957), Operación trueno (Thunderball 1961) y Sólo se vive dos veces (You Only Live Twice, 1964).

Un par de años después, tras publicar su obra “Sólo se vive dos veces”, Ian Fleming sufrió un infarto y falleció el 12 de agosto de 1964, lo que impidió ver publicado su cuento infantil “Chitty Chitty Bang Bang”, que dedicó a su hijo Caspar, obra que Disney hizo película.

Lo que si pudo comprobar el escritor inglés, fue que el personaje apuesto e indestructible que creó para hacer grande su paso por los servicios de inteligencia de la Royal Navy se había convertido en algo serio. James Bond se transformó en una máquina de hacer dinero, y después de su muerte se convirtió en una franquicia con nombre y vida propia.

Fleming murió, “La víctima real de James Bond” según sus biógrafos, pero el agente 007 salió ileso. Sin embargo, aunque varios autores han intentado revivir al James Bond literario, no han tenido mayor relevancia.