Falleció el médico Modupeh Cole, uno de los especialistas a cargo del hospital público de Connaught, situado en Freetown, en Sierra Leona donde se trataba a enfermos con ébola, quien luchaba contra la enfermedad, semanas después de que otro especialista con un papel destacado en los esfuerzos por contener la epidemia falleciera el mes pasado también víctima del virus, informó el Ministerio de Salud.

La muerte de Cole, formado en Estados Unidos, es considerado un duro golpe para el combate del brote de ébola en un país en el que las deficiencias de profesionales e infraestructuras son evidentes, y que ya vio insuficiente su capacidad de respuesta al virus con la muerte en julio del doctor Sheik Humarr Khan, que dirigía el dispositivo contra la epidemia.

Fuera de Control

El asesor para el control de la enfermedad de la Organización Mundial de la Salud, Clement Peters, aseguró que el brote de ébola está “fuera de control” en las zonas más alejadas de la capital liberiana, debido a la negación de la enfermedad por parte de los pacientes y los entierros tradicionales.

“El ébola es una enfermedad contra la que debemos luchar unidos. No hay que negarla. La negación está dañando los esfuerzos para combatir la enfermedad”, expresó Peters en declaraciones a la emisora de radio de la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL) y llamó a los ciudadanos a informar a las autoridades sanitarias sobre posibles casos de ébola cuando empiecen a notar los primeros síntomas.

El experto también señaló que los entierros tradicionales que implican el contacto directo con los cadáveres, están provocando un gran número de contagios y muertes en muchas localidades del país, por lo que pidió la colaboración de los líderes comunitarios para explicar y sensibilizar a la población sobre cómo enterrar los cadáveres para evitar la propagación de la enfermedad.

Por su parte, algunos líderes y residentes de zonas alejadas de Monrovia, capital liberiana, denunciaron ante UNMIL que las autoridades no están respondiendo a sus peticiones de ayuda para tratar a algunos pacientes con síntomas de ábola, lo que se evidencia, dijeron, en que en algunas poblaciones los cuerpos de las víctimas que presuntamente fallecieron por la enfermedad siguen amontonados en las calles y que han protestado bloqueando las carreteras con los cadáveres.

Pese a que los gobiernos africanos han movilizado todos los recursos a su alcance para enfrentar la epidemia e incluso el numero de muertes va en escalda en África Occidental, principalmente en Liberia donde se registraron del 7 al 9 de agosto el fallecimiento de otras 29 personas, mas de mil personas han muerto por la enfermedad, desde que el brote de ébola surgió en marzo en Guinea Conakry y que se ha postergado a Liberia, Sierra Leona y Nigeria, según cifras de la OMS.

El ébola se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados y causa hemorragias graves; puede tener una tasa de mortalidad del 90 por ciento. Es la primera vez que se identifica y confirma una epidemia en África Occidental, hasta el momento sólo se habían registrado en África Central.