Entre octubre de 2013 y fines de julio de este año, casi 63 mil menores solos cruzaron la frontera sur de Estados Unidos con México, ante ello el 51 por ciento de estadounidenses piensan que los niños deben permanecer en el país, al menos por cierto tiempo hasta que pase el peligro.

Lo anterior lo reveló una reciente encuesta realizada por la agencia Reuters/Ipsos la que también mostró que el 32 por ciento de la población en Estados Unidos está de acuerdo con la política de deportación inmediata que ha puesto en marcha el presidente Barack Obama.

Estos resultados evidencian la complejidad en el tratamiento del tema. Por un lado el gobierno habla de compasión para los menores, pero por otro se insiste en que a través de una política pública estricta los menores sean deportados a sus lugares de origen.

De los encuestados que piensan que los niños deben quedarse en el país norteamericano, solo el 13 por ciento considera que debe ser de modo permanente, mientras que el 38 por ciento aprueba asistencia inmediata y permiso para permanecer hasta que puedan regresar a sus países de manera segura.

Por lo pronto E.U sigue enviando aviones con niños y mujeres deportados a los tres principales países de procedencia como son Honduras, El Salvador y Guatemala, a la par de que el presidente Obama evalúa una serie de acciones a través de órdenes ejecutivas para hacer frente a la “crisis migratoria” ante la falta de acción en el Congreso en lo que respecta a una ley de reforma inmigratoria.

Pro-inmigrantes saldrán a las calles

Mientras el Congreso se encuentra en receso de verano, decenas de activistas y organizaciones pro-inmigrantes preparan una serie de manifestaciones y marchas por todo el país para exigir al presidente Obama decretos que reformen el sistema de inmigración o extensiones de programas -como la Acción Diferida- para miles de inmigrantes que califiquen y se puedan beneficiar.

“Es tiempo de que Obama actúe y creo que lo va a hacer. La pregunta es cuán generoso va a ser, yo creo que lo será mucho. Su actuación debe ser lo más amplia posible”, dijo el congresista demócrata Luis Gutiérrez, uno de los líderes en la lucha por una reforma inmigratoria en el Congreso.