El primer ministro saliente de Irak, Nuri al Maliki, reconoció a Haider al Abadi como su sucesor en el cargo en un discurso en la televisión estatal, con lo que se facilitará la formación de un nuevo Gobierno.

“Hoy anuncio ante todos ustedes la retirada de mi candidatura [a un tercer mandato como primer ministro] en favor de mi hermano Al Abadi, para facilitar el proceso político y la formación de un nuevo Gobierno”.

El jefe de Gobierno saliente decidió dar un paso atrás luego de intensas negociaciones con la cúpula de su partido político, Dawa, que ayer emitió un comunicado de apoyo a Al Abadi, otro de sus miembros; Maliki se aparta del enfrentamiento político después de haber amenazado con abrir una lucha por el poder con el sucesor designado por el presidente iraquí, Fuad Masum, lo que había denunciado como inconstitucional y que daría la batalla política y legal.

Finalmente, repudiado ya por Washington y también por el que había sido su principal aliado, Irán, Maliki acepta su derrota y se aparta, quien además ha sido acusado de propiciar el auge del Estado Islámico con sus políticas sectarias, la soledad del chií al Maliki se había hecho insostenible y el presidente estadounidense, Barack Obama, había lanzado llamamientos a la concertación de un Gobierno de unidad nacional en Irak, objetivo para el que Maliki se había mostrado incapaz.

De acuerdo con la Constitución iraquí, Al Abadi tiene un plazo de 30 días, a partir de su nombramiento, para designar a los miembros de su Ejecutivo. Hasta entonces, Al Maliki seguirá como jefe de Gobierno y de las Fuerzas Armadas.

Rompimiento de cerco extremista

El presidente Barack Obama anunció este jueves que los bombardeos de Estados Unidos y los esfuerzos de los soldados kurdos sobre el terreno han roto el cerco a la minoría yazidí en las montañas del noroeste de Irak que mantenía el grupo de extremistas del Estado Islámico (EI). Miles de yazidíes, aislados desde hace más de una semana en los montes Sinjar, han podido escapar, lo que por ahora hace innecesaria una intervención internacional para evacuarlos como lo contemplaba Obama.

Sin embargo, la intervención aérea para proteger a personal norteamericano destacado en Irak y evitar las matanzas de minorías continuará, aseguró el presidente. EU concluyó que el rescate no era necesario después de una primera incursión de una veintena de miembros de las fuerzas especiales y personal del Gobierno norteamericano. El objetivo de este equipo era evaluar las posibilidades de rescatar —por aire o mediante un corredor terrestre a las miles de personas concentradas en la montaña.