Al menos 13 personas murieron este jueves y otras 35 fueron heridas, luego de la explosión de un coche bomba en un puesto de control en el acceso norte de Bagdad, informaron fuentes de la policía iraquí.

El ataque terrorista estaba planeado contra las fuerzas de seguridad que se encontraban al mando del puesto de control, situado en el barrio de Al Kazimiya, de mayoría chií, en el norte de la capital iraquí.

Además de las personas que murieron, la explosión causó un gran incendio que afectó a 15 coches de civiles que estaban estacionados cerca del lugar.

En un hecho aparte, nueve personas murieron –entre ellas tres niños- y más de 50 resultaron heridas, por la explosión de otro coche bomba cerca de una mezquita ocupada por desplazados en la ciudad iraquí Kirkuk, localizada a 250 kilómetros al norte de Bagdad.

Ayer, al menos 32 personas perdieron la vida y 108 resultaron heridas en diferentes hechos en la capital iraquí.

A los atentados contra objetivos chiíes y fuerzas de seguridad se agrega la actual escalda de violencia por los combates entre las fuerzas gubernamentales y los grupos insurgentes, entre ellos el radical Estado Islámico (EI), que ha tomado el control en varias partes de Irak, por lo que cerca de mil 737 muertes se han reportado y mil 978 heridos por los actos de violencia y terrorismo el mes pasado, de acuerdo con datos de la misión de la ONU en ese país, UNAMI.