Juan Antonio Rosado

Cuando el homínido se paró con las dos patas traseras, descubrió su incipiente dedo pulgar y se transformó en ser humano, se enfermó de conciencia y razón, creó filosofías, mitologías, religiones, ciencias. Desde esos instantes se ha nutrido de la observación del entorno, y mediante la contemplación ha ideado teorías, es decir, ha puesto su imaginación al servicio de un sentido, de una dirección, de un proyecto que lo aleje de la contingencia y del absurdo que presupone el estar en este planeta sin objeto alguno. Muchos escritores se han nutrido de la ciencia, pues ésta ofrece siempre temas para el arte y la literatura. Afirma Óscar Iván Hernández, en el texto introductorio a Sopa de soles, que la ciencia “es una forma poética de ver la realidad y además, las cosas fantásticas que propone pueden ser verdad. Van más allá de nuestras esperanzas, creencias o ilusiones”. Lo anterior hace de su libro Sopa de soles un interesante intento de hallar “la conexión entre los seres humanos y su lugar en el cosmos”.
Los 26 breves textos de que se compone esta sopa conjugan ciencia, mitología e imaginación. Sencillas, amenas, fluidas y de generosa concisión, estas miniaturas anecdóticas nos divierten y enseñan a la vez. La profundidad no necesariamente está reñida con la sencillez. Aquí ambas se reencuentran. En el epígrafe del primer texto, Carl Sagan afirma que estamos hechos de materia estelar. A partir de este hecho, se narra un inesperado acontecimiento en el cuerpo de Lucía en el relato que le da título al libro. Stephen Hawking, en el epígrafe del segundo texto, se refiere a los agujeros de gusanos o puentes Einstein Rosen, que podrían existir en la topología del espacio-tiempo. Con esta idea, el autor traza una estampa de Federica en que su madre le explica las ramificaciones del cerebro. En cada anécdota se interconecta el microcosmos con el macrocosmos; por ejemplo, el dedo pulgar, con una lejana galaxia; las vibraciones de las cuerdas en una sinfonía de Dvorak, con las vibraciones del universo según la Teoría de Cuerdas; la columna vertebral de una mujer que sufrió un accidente, con las placas tectónicas que al reacomodarse producen terremotos…
En este bello libro destinado a todo público, pero por su sencillez particularmente a un público juvenil, aprendemos de teorías científicas y mitologías sin salir de la cotidianidad.

Óscar Iván Hernández Carvallo, Sopa de soles. Relatos sobre la conexión entre los seres humanos y su lugar en el cosmos. Felou (Colección Letras Abiertas), 2014; 79 pp.