Hace un año, en el 2013 se dio a conocer por la propia protagonista Shelley Lubben, un video realizado en Los Ángeles, California –la meca de la pornografía- para sacar a la luz lo que verdaderamente hay tras esta industria, y acusar a los responsables de trata de personas, violaciones sistemáticas, inducción a la prostitución y a la droga. Esta actriz y todas las ex actrices porno que forman parte de su organización, aseguran que lo que muestra este vídeo es más común de lo que la gente puede imaginar; como es el tema del que en los últimos días se ha hablado, el VIH entre los actores de dichos rodajes.
Así lo anunció la organización que representa a la industria del cine pornográfico en EEUU, Free Speech Coalition (FSC), al declarar una nueva moratoria sobre los rodajes de películas pornográficas en el país al detectarse un posible caso de VIH en un actor.
La suspensión de las filmaciones forma parte del protocolo habitual de actuación del FSC cada vez que se detecta una infección con el virus del sida. Y se reanudan hasta realizar pruebas adicionales que establezcan en qué momento se produjo el supuesto contagio e identificar al portador del virus que causó el contagio.
Por otra parte, se reconoce que esta es la tercera vez en el plazo de un año que se suspenden los rodajes por un positivo en un test de VIH. En esta ocasión, el anuncio llegó apenas 15 días después de que los legisladores de California dieran carpetazo a una iniciativa que pretendía imponer el uso del condón en los rodajes de cine porno en el estado como medida de seguridad laboral.
Una normativa similar fue aprobada en el condado de Los Ángeles en el 2012, donde se encuentra el núcleo de la producción de porno de EEUU, lo que hizo que en el 2013 las solicitudes para grabar este tipo de filmes cayeran un 90 % en términos interanuales.
