El ayuntamiento de Chimalhuacán y el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) realizarán círculos de estudios para que más de 14 mil personas que aprendieron a leer y escribir, gracias a un programa cubano, pueden concluir ahora la primaria.
En el 2005, Chimalhuacán ocupaba uno de los primeros lugares a nivel nacional en el índice de analfabetismo, y gracias al proyecto de la isla caribeña, nueve años después se encuentra en el más bajo del país con el 1.54%, infirmó el alcalde Telésforo García Carreón.
El edil explicó que el acuerdo comprende la creación de 150 círculos de estudio, a través de los cuales, la población en general y las personas alfabetizadas con el programa cubano Yo sí puedo continúen sus estudios para cursar la primaria.
El proyecto con el INEA forman parte de una estrategia municipal implementada desde hace 14 años para impulsar la educación de la población, dijo.
En una primera etapa, 50 normalistas de la Escuela Ignacio Manuel Altamirano y promotores del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Chimalhuacán trabajarán con los primeros círculos de estudio como asesores educativos.
Los logros que al gobierno municipal y el INEA esperan alcanzar con esta estrategia son que las personas apliquen los conocimientos adquiridos en sus actividades ordinarias y combatir el rezago educativo en el municipio de Chimalhuacán.
El programa cubano consiste en impartir clases de video grabadas de media hora diaria durante siete semanas, que se basa en la combinación de números y letras y tiene como herramienta básicas la televisión, los videos y la radio.
El programa educativo cubano comenzó en la década anterior en Michoacán y se ha extendido a otras entidades como Oaxaca, Guerrero, Puebla, Coahuila y el Estado de México.
Se aplica en 34 países del mundo, entre ellos Mozambique, Nicaragua, Nueva Zelanda, Ecuador, Bolivia y Haití.
