David Alejandro Boyás Gómez

Para celebrar 80 años de su fundación, el Fondo de Cultura Económica preparó una serie de actividades que, acompañadas de ediciones y reediciones especiales, son el plato fuerte de la fiesta para una de las editoriales más importantes de Iberoamérica.

Fundada en 1934 por el historiador y economista Daniel Cosío Villegas, fue la materia económica su principal motivación en un principio. Sin embargo, con el tiempo se amplió su oferta convirtiéndose en una de las editoriales más importantes del país. Con las colecciones Popular y Breviarios aumentó sus publicaciones incluso en un nivel americano y en el mercado español. Sus traducciones clásicas, como la de El Capital de Karl Marx hecha por Wenceslao Roces, y sus clásicos como El laberinto de la soledad de Octavio Paz le han cosechado premios como el Príncipe de Asturias 1989 y un prestigio que corroboran lectores desde infantiles hasta universitarios.

Para conmemorar tantos años de éxito en el 2014 su director general, José Carreño Carlón, ha encabezado diversas ceremonias. La semana pasada inauguró, junto con el titular de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, el Festival del Libro y sus Lectores en la sede del Ajusco de la editorial. Más de 60 autores participaron en esta feria del libro y se contó con la presencia de escritores como Juan Villoro y Fernando del Paso, quien sopló las velitas del pastel.

Talleres, conferencias, seminarios, charlas y actividades para acercar al público de internet a los libros se incluyeron en esta fiesta.

También se realizaron una serie de programas televisivos con entrevistas a diversos personajes. Una de estas series causó polémica al estar dedicada a que el presidente Enrique Peña Nieto defendiera su paquete de reformas. Se criticó que el Fondo hubiera reunido a periodistas afines al gobierno para realizar una entrevista colectiva al presidente.

Otro modo de celebrar es con la edición de volúmenes especiales. Se ha anunciado el relanzamiento de la colección Breviaros, con 70 reediciones y 10 títulos nuevos. Se rescataron viejas conferencias de Pedro Henríquez Ureña y se planea abrir el archivo del Fondo para que el público en general conozca el patrimonio cultural que han dejado cientos de intelectuales en su paso por la editorial.

La mayoría de los lectores mexicanos, si no es que todos, ha tenido alguna vez un ejemplar de esta casa editorial en sus manos. Esfuerzo que deviene no sólo de autoridades de antaño interesadas en aumentar la cultura de todos los habitantes del país, sino, y más importante, del pueblo de México, cuya aportación es la que hace posible que exista el Fondo de Cultura Económica. Proyecto cultural de carácter público, la mejor manera de celebrarlo es disfrutando de las maravillosas lecturas que posee el catálogo de nuestro Fondo.