No debe dejar escapar esta oportunidad

II y última

 Dr. Gerardo Jiménez Sánchez

 

Los avances en torno a la investigación sobre el ADN han generado importantes beneficios médicos y económicos. En mi entrega anterior describí los esfuerzos iniciales que se llevaron a cabo en México para el desarrollo de la medicina genómica, algunos de los cuales tuve el privilegio de dirigir. Describí la alianza estratégica entre la UNAM, la Secretaría de Salud, el Conacyt y Funsalud, así como el estudio de factibilidad para crear una institución que coordinara los esfuerzos para el desarrollo de la medicina genómica en México.

Los resultados de dicho estudio se presentaron a los entonces titulares de las cuatro instituciones participantes: Julio Frenk, secretario de Salud; Juan Ramón de la Fuente, rector de la UNAM; Jaime Parada, director general del Conacyt y Antonio López de Silanes, presidente del Consejo Directivo de Funsalud. Todos ellos lo aprobaron con entusiasmo e impulsaron la idea de crear un instituto nacional de salud como siguiente paso. Para ello, se estableció el consorcio promotor del Instituto de Medicina Genómica cuya Junta de Titulares estuvo encabezada por los ya mencionados, un Consejo Directivo integrado por sus representantes y coordinado por Guillermo Soberón, así como un director, responsabilidad que recayó en mi persona.

El consorcio llevó a cabo los estudios ejecutivos y de detalle que se requerirían una vez creado el instituto. Al mismo tiempo, comenzaron las gestiones ante el Congreso de la Unión para la modificación de la Ley de los Institutos Nacionales de Salud que crearía el Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen).

El liderazgo del secretario de Salud Julio Frenk, con el apoyo del entonces presidente Vicente Fox, fue fundamental para lograr nuevamente la suma de voluntades, ahora en el Congreso de la Unión. Así, revisada y debatida la propuesta en ambas cámaras legislativas se creó el Inmegen, modificación de ley firmada por el presidente Fox el 19 de julio de 2004.

A continuación, el secretario Frenk estableció la primera Junta de Gobierno integrada por Jaime Sepúlveda, Guillermo Soberón, Manuel Ruíz de Chávez, Juliana González, Jorge Rosenkranz, René Santoveña y Sergio Vásquez. En octubre de 2004, la Junta de Gobierno designó a quien escribe, como primer director general del Inmegen por cinco años como marca la ley. El 19 de enero de 2005 en ceremonia encabezada por el presidente de la república, se estableció el Patronato Fundador del Inmegen bajo el liderazgo de Carlos Eduardo Represas, quien en forma brillante reunió a talentosos empresarios para sumar esfuerzos en favor del Inmegen.

Los primeros años de vida institucional se enriquecieron con el reclutamiento de 31 investigadores, la implementación de 42 proyectos de investigación genómica orientados a mitigar problemas nacionales de salud y el establecimiento de laboratorios apoyados por unidades de alta tecnología, lo que resultó en más de 55 publicaciones científicas. Se dictaron los primeros 20 cursos de medicina genómica con participación de 455 estudiantes. Se realizaron más de 130 eventos académicos, entre ellos, el primer y segundo Congresos Nacionales de Medicina Genómica que reunieron a los líderes mundiales en la materia en 2004 y 2006.

En poco tiempo, el Inmegen alcanzó notoriedad internacional posicionando a México entre los países líderes en el desarrollo de la medicina genómica. El 26 de mayo de 2009, publicamos en la revista de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos los resultados del análisis de la diversidad genómica de las poblaciones de México que desarrollamos en el Inmegen. Resultados que tuve el privilegio de entregar al entonces presidente de México, Felipe Calderón, en Los Pinos.

Al término de sus primeros cinco años, el Inmegen contaba con su infraestructura inicial funcionando a toda capacidad y la construcción de su sede permanente registraba un avance del 85%. La Auditoría Superior de la Federación publicó el dictamen de la revisión de la cuenta pública correspondiente, cuya conclusión leyó: limpio.

El pasado 19 de julio, el Inmegen cumplió 10 años de su fundación, su plantilla de investigadores ha crecido y se encuentra operando en su sede permanente. Al mismo tiempo, otras instituciones en México han incursionado exitosamente en el desarrollo de la medicina genómica.

En el ámbito internacional el desarrollo de la medicina genómica ha florecido. Estados Unidos y Canadá han generado industrias, empleos, productos y servicios con un importante retorno de la inversión. La Unión Europea y Japón, entre otros, han desarrollado marcos jurídicos para el uso rutinario de la farmacogenómica, y algunos como Bélgica, ya ofrecen y cubren estos servicios a su población. Si bien aún quedan retos científicos y tecnológicos por atender, los beneficios que representa la medicina genómica a la salud y la economía son tantos que México no debe dejar escapar esta oportunidad.

www.genomicaybioeconomia.org

gerardo.jimenez@genomicaybioeconomia.org

  Profesor de Genómica y Bioeconomía, Universidad de Harvard.

Presidente Ejecutivo, Global Biotech Consulting Group.

Presidente de Genómica y Bioeconomía A.C.