Al menos 2 mil 630 personas han muerto a consecuencia del peor brote del virus de ébola de la historia, que hasta ahora ha infectado al menos a 5 mil 357 personas en África Occidental, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En una actualización sobre el desarrollo de la epidemia, que está causando estragos en Guinea, Sierra Leona y Liberia y que se ha propagado a Nigeria y Senegal, la OMS dijo que no había indicios de que el avance de la enfermedad estuviera cediendo, “La tendencia al alza de la epidemia se mantiene en los tres países que tienen una transmisión amplia e intensa: Guinea, Liberia y Sierra Leona”.
Esos tres países responden por la gran mayoría de los casos y muertes por el brote. Otras ocho personas han muerto en Nigeria, de 21 casos registrados en ese país, y se ha confirmado un caso en Senegal.
La OMS dijo que la propagación del ébola en Nigeria se debe principalmente al aumento continuo del número de casos reportados en la capital, Monrovia, donde son necesarias mil 210 camas, cinco veces la capacidad actual y que espera ser capaz de “doblar la curva” en el incremento casi exponencial de casos dentro de tres meses.
Los más recientes datos muestran cifras actualizadas de los últimos cinco días en Liberia y de un día en los otros países, y no registraron más muertos en Sierra Leona respecto al reporte anterior.
La OMS aseguró que los esfuerzos por integrar varias fuentes de datos en Libera llevarían a que muchos casos sean reclasificados y que se habían descubierto unos 100 casos no reportados previamente, que serán incluidos en nuevas actualizaciones.
En otro brote de ébola en la República Democrática del Congo, se había dado cuenta de 40 muertes entre 71 casos hasta el 15 de septiembre, indicó la OMS.
Por su parte, el Banco Mundial (BM) dijo ayer que Guinea, Liberia y Sierra Leona podrían enfrentar un revés “catastrófico” en su economía por la epidemia de ébola en África Occidental, mientras en EU la Cámara Baja aprobó un presupuesto que incluye 88 millones de dólares para luchar contra el mal, que contagió ya a una voluntaria francesa en Liberia.
