El número de víctimas en la guerra de Ucrania ha aumentado “dramáticamente” en las últimas semanas, hasta superar un total de 3 mil muertes, con una tendencia ascendente, “clara y alarmante”, denunció la ONU este lunes, que incluye a las 298 pérdidas del avión malasio derribado sobre el este de Ucrania en julio.

Mientras que entre mediados de abril y julio la media de muertes era de once personas por día, la tasa de asesinados se ha más que triplicado hasta 36 entre el 16 de julio y el 17 de agosto, señaló el secretario general adjunto de la ONU para Derechos Humanos, Ivan Simonovic, en un informe presentado este lunes en el Consejo Permanente de la OSCE en Viena.

Simonovic reconoció que se trata de estimaciones basadas en las fuentes disponibles y que el número real podría ser incluso “notablemente mayor”. La escalda de muertes de civiles el último mes se debe sobre todo al incremento de los enfrentamientos, que incluye el uso de armas pesadas y el bombardeo indiscriminado de zonas pobladas.

El responsable de Derechos Humanos en la ONU señaló también que cerca de 460 personas han sido secuestradas por grupos armados rebeldes, “Cuando algunos secuestrados son liberados, más son detenidos”, expresó Simonovic en su presentación ante el Consejo Permanente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

En cuanto a los desplazados y refugiados causados por este conflicto, la ONU estima que la mitad de la población de la región de Lugansk y un tercio de la de Donetsk han huido de sus casas, “Por ahora, hay unos 200 mil desplazados internos registrados en el este del país, mientras que el número no oficial de esos desplazados podría ser el doble o triple, aseguró Simonovic; otras 800 mil personas han cruzado la frontera hacia Rusia en los últimos meses, con la esperanza de volver pronto antes del otoño.

La OSCE, una organización que tiene sus orígenes en el diálogo de la Guerra Fría, es la encargada de supervisar y verificar el alto el fuego que rige en Ucrania desde el pasado viernes.

 

Liberación de rehenes

 

El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, anunció la liberación de más de mil personas capturadas por los separatistas prorrusos, durante el alto al fuego acordado desde el viernes pasado.

“Durante los últimos cuatro días hemos logrado liberar a mil 200 rehenes”, dijo Poroshenko, citado por los medios locales, tras su llegada a la ciudad de Mariupol (mar de Azov), sede provisional del gobierno regional de Donetsk, “Ya estamos en Mariupol. Ésta es nuestra tierra y no se la entregaremos a nadie. ¡Viva Ucrania!”, dijo.

El presidente también informó sobre el rescate de otros 33 soldados ucranianos cercados por los rebeldes.

El canje de prisioneros de guerra mediante la fórmula ‘todos por todos’ es uno de los aspectos principales del protocolo de 12 puntos firmado en Minsk para conseguir un alto el fuego entre el Ejército ucraniano y los separatistas. Otro punto que recoge el protocolo de Minsk es la apertura de corredores humanitarios con destino a Donetsk y Lugansk.

Según el líder de la autoproclamada república popular de Donetsk, Alexandr Zajarchenko, el miércoles será el turno de Kiev para liberar a los rebeldes que estén en su poder.

Las fuerzas de seguridad ucranianas reconocieron hoy que la situación en la zona es estable, aunque durante la noche hubo varios intentos de aproximación hacia Mariupol por parte de los insurgentes prorrusos; el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Andrei Lisenko, estimó en cuatro tanques, tres blindados y decenas de milicianos las bajas sufridas por los rebeldes.

 

Sin optimismo ante tregua

 

El presidente de turno de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), Didier Burkhalter, admitió que no es optimista en relación al alto al fuego en vigor entre Ucrania y las fuerzas separatistas prorrusas, al denunciar que en las últimas horas las milicias separatistas han violado el acuerdo en al menos cinco ocasiones.

Burkhalter, también presidente de suiza, opinó que, para que funcione, debe iniciarse un proceso de diálogo nacional en Ucrania y pese a su escaso optimismo sobre la situación actual, aseguró que no cree en una situación de guerra abierta.

En su comparecencia, tres días después del acuerdo alcanzado entre Ucrania y Rusia para un cese de las hostilidades que se ha mantenido con fragilidad durante el fin de semana, Burkhalter consideró que la tregua sólo funcionará si se emprende un proceso de diálogo nacional y entre los principales actores.

En relación a la nueva ronda de sanciones que prepara la Unión Europea contra Rusia por la crisis de Ucrania, dijo que no se puede esperar resolver esta situación sólo a través de medidas de este tipo.