Ante las masivas concentraciones para protestar del fin de semana, en su primera intervención pública, el jefe ejecutivo de Hong Kong, Leung Chun-ying, declaró que no dimitirá como lo piden los manifestantes que han tomado el centro de la ciudad.
Antes de presidir la reunión semanal del Consejo Ejecutivo, aseguró que “cualquier cambio de personal antes de que se consiga la implementación del sufragio universal solo permitiría a Hong Kong seguir eligiendo a su líder bajo el modelo del Comité de Elección”, formado principalmente por miembros afines al régimen chino.
Los organizadores de las manifestaciones piden una reunión con los representantes del Gobierno regional, pero el jefe ejecutivo Leung dejó claro que sus movilizaciones no afectarán su gestión, “Los fundadores del movimiento ˝Occupy Central˝ (˝Ocupar Central˝) habían dicho repetidamente que, si pierden el control de la situación, pararán las protestas. Ahora les pido que cumplan la promesa que hicieron a la sociedad y que detengan la campaña inmediatamente”.
Después de que decenas de miles de personas tomaran durante la noche varios kilómetros de la avenida que va desde el distrito financiero, Central, hasta la zona de oficinas y bares de Wan Chai, Hong Kong amaneció más tranquilo.
Tras dos días de protestas, la mayoría de los manifestantes regresaron a sus casas, pero los organizadores planean otra gran movilización este miércoles, para coincidir con el Día Nacional de China y dar un nuevo impulso a la “Revolución de los Paraguas”, que se convirtieron en la única defensa de los manifestantes contra el espray de pimienta que les lanzaban los antidisturbios el domingo.
Mientras China celebra el 65 aniversario de su fundación, el movimiento pro-democrático “Occupy Central” anunciará la siguiente fase de su campaña de desobediencia civil contra el régimen de Pekín, luego de conseguir afectaciones en el ámbito financiero y comercial de la ciudad; uno de los organizadores de la protesta, el doctor Chan Kin-man, apelaba a los manifestantes para persistir hasta mañana.
Durante toda la noche se habló de una intervención policial para dispersar las protestas. En Mong Kok, otra de las zonas tomadas por los manifestantes en el distrito de Kowloon, un conductor embistió a la multitud durante la madrugada, sin atropellar a nadie y aunque se dio a la fuga, fue detenido cuando su identidad quedó expuesta en las redes sociales.
A pesar del susto, estos manifestantes de Kowloon, que han bloqueado la popular calle comercial de Nathan Road, han votado por mantener el sitio. “¡Ha toi! (“Abajo”)”, gritaba por la noche la multitud al jefe ejecutivo Leung.
