Denominado como pueblo mágico, Coatepec, un poblado de Veracruz, tiene más de dos siglos de producir café, el cual no sólo se bebe, sino que se siente, respira, vive y disfruta.
Desde hace dos siglos, las semillas de esta aromática planta entraron en los surcos de esta tierra para convertirse en el “modus vivendi” de gran parte de la población, que a lo largo de su historia ha aprendido a respetar y amar al café.
Mediante una entrevista realizada por L UNIVERSAL, aclara el entrevistado que junto con Coatepec, hay otros poblados como Xico, cuyo grano tiene Denominación de Origen y ha conquistado a los paladares del mundo.
Aunque hay varios rincones cafetaleros en esta región de Veracruz, el lugar que predomina es Coatepec y, por lo tanto, es el responsable de llevar el mensaje del buen café de esta zona, ante el mundo.
La riqueza y calidad de esta aromática bebida de Coatepec, lo han posicionado no sólo en México, sino también en el mundo, basta recordar que éste llegó a cotizarse en la bolsa mercantil de Nueva York, lo que le dio una gran posibilidad de desarrollo socioeconómico a esta región.
Añade que fue tanto el crecimiento de la industria cafetalera en Coatepec, que en este municipio se promovió la industria maquinaria para procesar y transformar el grano que aquí se producía, lo que coadyuvó a que este segmento creciera con mucha fuerza al comenzar a generarse tostadores y molinos que se distribuían en todo el país, para el buen consumo del café producido en este punto.
Hace ocho años que esta región fue denominado como pueblo mágico, y una de las razones para obtener ese nombramiento fue su café.
Avelino Hernández asevera que en este pueblo mágico, cada que alguien se toma una taza de café “le decimos, te estás tomando un pasaje cafetero”.
Por otra parte, el productor asegura que urge una actualización seria y responsable de datos para saber cuántos productores de café existen en Coatepec, cuál es su dimensión territorial en cuanto a la cosecha de este producto, qué variedades tienen y hasta un diagnóstico fitosanitario para saber qué plagas y enfermedades atacan a los cafetales de la región, además de saber cuáles son los verdaderos niveles de calidad del café, el estado de su infraestructura, y demás datos de producción.
(El Universal)
