Miles de estudiantes hongkoneses se reunieron este lunes para protestar contra la decisión de Beijing de restringir las reformas electorales en la ex colonia británica, con lo que se inicia una semana de huelga que marca otra fase de la batalla por la democracia en la ciudad del sur de China.

Los paros se llevan a cabo en el marco de la visita de un gran grupo de capitalistas hongkoneses a Beijing para tratar las reformas con los líderes comunistas chinos, que tratan de ganar apoyo entre las adineradas élites de la ciudad para las políticas gubernamentales.

Los organizadores de la huelga están consternados por la decisión de Beijing -el mes pasado- de rechazar las candidaturas abiertas de aspirantes en las primeras elecciones jamás celebradas para elegir al líder de la ciudad, previstas para 2017.

Las reformas democráticas han provocado descontento principalmente entre los jóvenes hongkoneses, que temen por sus perspectivas en medio de una creciente desigualdad de la que culpan a los grandes multimillonarios, cuyas compañías controlan gran parte de la economía y que son próximos a Beijing.

El Congreso Popular Nacional, que gobierna el país, exige que los candidatos sean aprobados por un comité. Muchos de los empresarios que visitan la capital forman parte de un organismo similar que hasta ahora han seleccionado directamente a los gobernantes de la ciudad.

La batalla por la democracia se está intensificando en Hong Kong, y grupos activistas han amenazado con celebrar una “ocupación” masiva del centro financiero a partir del 1 de octubre, como parte de una campaña de desobediencia civil para hacer presión.

China asumió el control de la ex colonia británica en 1997, para mantener las libertades civiles desconocidas en la China continental y prometer que el administrador de la ciudad se elegiría por “sufragio universal”. Sin embargo, la insistencia de Beijing en filtrar a los candidatos en función de su patriotismo ha avivado el temor de los grupos pro democracia de que Hong Kong que nunca tenga una auténtica democracia.

“La huelga de estudiantes marcará un punto de inflexión en el movimiento democrático”, dijo Alex Chow, secretario general de la federación de Estudiantes de Hong Kong, a los aproximadamente 13 miles alumnos de 24 escuelas reunidos en el campus universitario, “Ya no nos hacemos ilusiones sobre el gobierno, pero tendremos fe en nosotros mismos. Estamos dispuestos a pagar el precio de la democracia”.

Los estudiantes tienen previsto reunirse cada día del resto de la semana en un parque cercano a la sede de gobierno.