Un ataque al corazón ocurre normalmente cuando un coagulo bloquea las arterías, impidiendo que la sangre y le oxígeno lleguen al corazón, una mala alimentación, una vida sedentaria, beber alcohol y fumar mucho pueden ser factores de riesgo, sin embargo, hay ciertas situaciones “raras” que también pueden ser causantes de un ataque.
Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine (2001), señala que las personas que viven en vecindarios de bajos recursos tiene 3 veces más posibilidades de sufrir un paro cardíaco que aquellos que viven en zonas más lujosas, La investigación analizó a voluntarios con similares estudios, ingresos y trabajos, la única diferencia era la zona donde vivían.
En el año 2012, un estudio relacionó el consumo del antibiótico Azitromicina con un aumento en el riesgo de sufrir un infarto, el fármaco es utilizado para tratar enfermedades bacterianas como la bronquitis, enfermedades de transmisión sexual e infecciones a los pulmones y oídos, entre otras cosas enfermedades, en ese mismo año se público un estudio en la revista Heart que vinculó la ingesta de suplementos de calcio, con un aumento en el porcentaje de sufrir un ataque cardíaco, la investigación analizó a 23 mil voluntarios.
También la psoariasis una enfermedad dermatológica crónica incurable, que se caracteriza por el engrosamiento y enrojecimiento de la piel, para el Dr. Joel M Gelfand, profesor de dermatología de la Universidad de Pennsylvania, los pacientes con esta enfermedad son más propensos a desarrollar un comportamiento que los lleva a fumar, sufrir de hipertensión, factores de riesgo de paros cardíacos, además ya que en la psoarisis ataca a las células del cuerpo, puede causar una inflamación crónica en el organismo, terminando en un infarto.
