Un presunto extremista islámico, identificado como Michael Zehaf-Bibeau, mató este miércoles en el Parlamento canadiense a un soldado, hirió a un guardia y después fue abatido por la policía, informaron las autoridades. Además, aseguraron que antes hubo dos tiroteos en el distrito gubernamental de Ottawa.
Ningún funcionario confirmó el vínculo de otros extremistas en el hecho o de algún grupo radical en específico, sólo se sabe que el atacante era un hombre que se había convertido al Islam; el soldado que falleció fue identificado como el cabo Nathan Cirillo.
Zehaf-Bibeau, un hombre de 32 años, tenía antecedentes penales desde 2001, y desde ese año cometió al menos 11 delitos –entre ellos robo y posesión de armas- según registros judiciales a los que tuvo acceso el diario canadiense The Star.
También, el atacante había sido señalado como “viajero de alto riesgo” por el Gobierno canadiense, a quien se le había retirado recientemente el pasaporte debido a que las autoridades temían que viajara al extranjero para involucrarse en alguna actividad criminal.
Zehaf-Bibeau, criado en Ottawa y Montral, pasó un tiempo en Libia antes de mudarse al oeste del país para trabajar de minero, según afirma un amigo suyo, Dave Bathurst, cuyo testimonio publica The Globe and Mail.
Bathurst explica que conoció a Zehaf-Bibeau hace tres años en una mezquita en Burnaby, una ciudad en el área metropolitana de Vancouver, y que su amigo no mostraba inclinaciones violentas o posturas extremistas, pero que sí exhibía a veces un “lado inquietante”.
“Estábamos hablando en la cocina y no recuerdo exactamente cómo lo dijo, pero fue algo como que el diablo estaba detrás de él”, añade Bathurst, que escuchó en varias ocasiones cómo Zehaf-Bibeau hablaba acerca de la presencia de Shaytan (el término árabe para referirse al demonio) en el mundo.
Su amigo afirma que vio por última vez a Zehaf-Babieu en una mezquita del área de Vancouver, hace unas seis semanas, y que este le contó que planeaba un viaje a Oriente Próximo.
El también canadiense Martin Couture-Rouleau, un joven de 25 años vinculado al yihadismo que atropelló y mató a un militar el martes pasado en Quebec, fue arrestado en julio en el aeropuerto cuando pretendía viajara a Turquía, y su pasaporte también fue anulado.
Roleau es uno de los 90 nombres que la Policía Real canadiense considera sospechosos de participar en actividades militantes. Las autoridades no han confirmado si Zehaf-Bibeau está en esa lista.
Advertencia canadiense
El primer ministro, Stephen Harper, quien se hallaba en una reunión con legisladores del Partido Conservador, su agrupación, dentro del Parlamento y que fue desalojado, condenó este “acto terrorista”, y resaltó la importancia de mantener en funcionamiento tanto el gobierno como el Parlamento.
Además, Harper conversó telefónicamente con el presidente estadounidense, Barack Obama, quien calificó el ataque como “indignante”, informó la Casa Blanca; el gobierno de EU ofreció asistencia a Canadá por el ataque ocurrido en el Parlamento en Ottawa.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció que incrementará la seguridad en el Monumento al Soldado Desconocido como medida preventiva.
Harper aseguró que “Canadá jamás será intimidado” por las “organizaciones terroristas”, contra las cuales los servicios de seguridad “redoblarán” sus esfuerzos luego del asesinato de dos soldados en tres días.
Ante el suceso, el primer ministro canadiense, canceló la ceremonia en la que la joven paquistaní Malala Yousafzai iba a recibir la ciudadanía honoraria de Canadá; Harper tenía previsto asistir ayer a un acto con Yousafzai en una escuela de Toronto y, posteriormente, conceder la ciudadanía honoraria a la joven activista, que el pasado 10 de octubre recibió el Premio Nobel de la Paz.
Condenan el acto otras naciones
La Unión Europea (UE) y la Organización del tratado del Atlántico Norte (OTAN) condenaron este jueves el ataque terrorista al Parlamento de Canadá.
“Condenamos enérgicamente el ataque ocurrido en Ottawa. Expresamos nuestras profundas simpatías y ofrecemos nuestras sinceras condolencias a las víctimas y a sus familiares”, expresó en un comunicado el Servicio Europeo de Acción Exterior.
La comunidad prometió “continuar trabajando estrechamente con Canadá y con nuestros socios internacionales para combatir el extremismo violento y el terrorismo en todas sus formas”.
Mientras que el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmó que la organización “es solidaria con Canadá en este difícil momento” y expresó su “tristeza” por lo ocurrido, por lo que envió su pésame a las familias del militar fallecido.
