Para la ONU, el tema de este año es elemento central de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, y de la Agenda para el desarrollo después de 2015.
La necesidad de erradicar la pobreza extrema y la indigencia en todos los países es una prioridad absoluta, y para ello apunta en 2014 a que se “subraye el reto exigente de identificar y asegurar la participación de las personas que viven en condiciones de pobreza extrema y exclusión social en la agenda para el desarrollo después de 2015, que sustituirá a los Objetivos de Desarrollo del Milenio”.
Con el tema de “Trabajar juntos por un mundo sin discriminación: aprovechar la experiencia y los conocimientos de las personas que viven en la pobreza extrema”, la ONU programó para el 17 de octubre una serie de conferencias en su sede en Nueva York con objeto de mostrar la manera en que la miseria viola derechos humanos fundamentales.
“Si queremos lograr el futuro que queremos para todos, debemos escuchar y atender los llamamientos de los marginados… Juntos podemos construir un mundo sostenible de prosperidad y paz, justicia e igualdad que asegure una vida digna para todos”, expresó Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas (ONU), en un mensaje para conmemorar la fecha.
De acuerdo con el sistema de la ONU, 870 millones de personas padecen hambre en el mundo, en tanto que 60 millones niños en edad de cursar la educación primaria permanecen sin escuela. Asimismo, 600 millones de individuos carecen de acceso a agua potable, y dos mil millones de personas no gozan de servicios sanitarios adecuados.
La ONU determinó que la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza es una ocasión para reconocer los agravios y aspiraciones de las personas que viven en esta condición y para contribuir a identificarlos como aliados para remontar los retos que enfrenta la humanidad.

