El inusitado despliegue te tropas militares de Suecia en los pasados tres días en el archipiélago de Estocolmo ha despertado las alertas en el mundo cuando se filtraron fotos a la opinión pública de barcos stealth (que no pueden ser detectados por radares) y helicópteros de la armada sueca a unos 50 kilómetros de la ciudad. Se dice que desde la Guerra Fría, Suecia no había movilizado a tantas tropas militares hacia una zona en particular.

Al parecer, la naval de este país busca un submarino soviético por lo que surge la preocupación sobre las intenciones del presidente ruso Vladimir Putin en la región del Báltico. Aunque Moscú ha negado una situación bélica argumentando que uno de sus submarinos tuvo una emergencia mecánica en la zona, los gobiernos de Finlandia, Noruega, Suecia y de Latvia temen que esta incursión sea la antesala del próximo blanco ruso después de la crisis de Ucrania.

Y es que un recorrido por los siguientes hechos podrían tener otra lectura. Hace un mes aproximadamente mes, un oficial de inteligencia de Estonia fue raptado por presuntas fuerzas rusas. Finlandia ha manifestado clara interferencia de tropas rusas en la búsqueda de uno de sus barcos perdidos en altamar, y Suecia reportó una violación seria a los protocolos internacionales cuando Rusia invadió su espacio aéreo con aviones de guerra. En Latvia, el ministro de relaciones exteriores, Edgars Rinkevics señaló en su cuenta de twitter que se han avistado varios submarinos y embarcaciones rusas navegando cerca de sus aguas territoriales.

Aunque también ha habido falsas alarmas, por ejemplo, en los años 80s, cuando la milicia sueca confundió sonidos provenientes de un submarino invasor con los sonidos producidos por visones o nutrias, no se deja de cuestionar el hecho de que sea una misión secreta de la marina con otros fines.

La seguridad del mar Báltico

Las crecientes tensiones de la crisis de Ucrania han causado que Suecia y Finlandia cuestionan su incursión en la OTAN, como se sabe, ambos países se han negado en repetidas ocasiones a formar parte de la mayor organización militar en Europa dada su posición de neutralidad internacional.

Pero el gobierno de Suecia reconoce su incapacidad militar en caso de un enfrentamiento armado con Rusia ya que ha dado muestras contundentes de superioridad en diversos ejercicios militares.

En relación a los recientes acontecimientos en el archipiélago de Estocolmo, Anna Wieslander, subdirectora del Instituto de Relaciones Internacionales de Suecia, afirma que situaciones así nos deben hacer reflexionar sobre la trascendencia de la seguridad del Báltico. Sobretodo que bajo el mando del presidente Vladimir Putin, el ejército soviético se ha modernizado paulatinamente. “Las tensiones han ido en aumento después de la crisis de Ucrania ya que este tipo de incidentes han sido cada vez más frecuentes”, señaló.

Con información de REUTERS.