Al menos 15 extremistas islámicos murieron luego de varios bombardeos ejecutados por las fuerzas paquistaníes en la región tribal de Khyber, en el noroeste de Pakistán, informó el servicio de prensa del ejército.
Tres escondites de extremistas islámicos fueron destruidos en los ataques en las áreas de Jamrud Sipah, Malakdinkhel y Chapri, reportó el sitio de noticias Dawn News.
Khyber es una de las siete regiones semiautónomas de Pakistán que se rigen por leyes y tradiciones tribales cercanas a la frontera con Afganistán; los talibanes y otros grupos vinculados con Al Qaeda, que lanzan ataques en ambos países, tienen gran presencia en estas zonas.
Los últimos ataques son parte de la operación militar en curso llamado Zarb-i-Azb, iniciada el 15 de junio contra diferentes grupos extremistas islámicos que se esconden en Waziristán del Norte.
La operación es parte de una represalia del ataque contra el aeropuerto internacional de Karachi, que dejó decenas de muertos, atribuido a los talibanes paquistaníes y a sus aliados de la etnia uzbeka.
Australia se une a coalisión
El primer ministro de Australia, Tony Abbott, anunció este viernes que aviones de combate australianos se unirán a la ofensiva contra las posiciones del grupo extremista Estado Islámico en Irak.
“El Estado Islámico ha declarado la guerra al mundo. El mundo está respondiendo”, expresó Abbott, de acuerdo con la cadena de televisión australiana ABC, “El gabinete federal también ha autorizado el despliegue de fuerzas especiales para asesorar y ayudar a las fuerzas iraquíes y tengo que advertir que este despliegue en Irak podría ser bastante largo”.
El primer ministro hizo el anuncio después de las reuniones con la comisión nacional de seguridad y todo el gabinete.
El jefe de Defensa, Marcos Binskin, indicó que los primeros ataques se producirían “en los próximos días”, pero no quiso detallar, “Haremos lo que podamos para ayudar al gobierno y el pueblo de Irak para protegerse de este culto asesino que según los propios líderes musulmanes va contra Dios, el Islam y la Humanidad”.
El líder del Partido Laborista, Bill Shorten, expresó su respaldo a la decisión del gobierno tras argumentar que “ante la cara del mal, las naciones de buena conciencia tienen la responsabilidad de actuar”.
Estados Unidos encabeza un bloque de naciones que conforman una ofensiva contra el Estado Islámico para erradicarlo y evitar su extensión a nivel mundial.
