Los partidos a favor de la consulta independentista en Cataluña, reunidos con el presidente regional Artur Mas, acordaron este viernes mantener la convocatoria a pesar de la suspensión por el Tribunal Constitucional español, mientras el gobierno de Madrid anunciaba un nuevo recurso judicial.

“Se ha acordado lo siguiente: mantener la convocatoria con la voluntad de que la ciudadanía pueda participar y ejercer su derecho a voto el 9 de noviembre”, anunció el portavoz Francesc Homs, en una comparecencia en Barcelona.

Horas antes, el gobierno catalán había oficializado la creación de una “comisión de control”, parecida a una junta electoral, encargada de supervisar la consulta, como parte del desafío a la prohibición temporal decidida por la justicia.

A diferencia del gobierno británico, que el 18 de septiembre permitió votar a los escoceses en un referéndum en el que ganó el “no”, el ejecutivo español de Mariano Rajoy se opone a la consulta catalana por considerar que vulnera la soberanía nacional y recurrió su convocatoria ante el Tribunal Constitucional.

Toda acción de preparación del referéndum quedó temporalmente prohibida hasta que el alto tribunal se decida sobre su eventual anticonstitucionalidad, por lo que el ejecutivo de Rajoy también impugnará ante el Tribunal Constitucional la creación de la junta electoral, que denunció como un “incumplimiento” de la ley, indicó su número dos y portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría.

Los líderes de los cuatro partidos catalanes en pro del referéndum sobre la independencia se reunieron durante más de tres horas en Barcelona, después instaron a la justicia española para que levante la suspensión “con la misma celeridad” que la decretó el lunes.

El encuentro debía seguir por la tarde para continuar con el análisis de “cómo garantizar con las mejores condiciones la convocatoria del 9 de noviembre”, precisó Homs.