Alternativas para los ciudadanos
René Avilés Fabila
No ha sido fácil para el PRD encontrar su ruta. Creado principalmente por personajes salidos del PRI, conducido por líderes carismáticos y una enorme cantidad de tendencias en su seno que la sociedad ve como tribus, no ha tenido camino seguro hacia Los Pinos, la meta de toda institución política.
Su veloz crecimiento debido al hijo de uno de los mayores revolucionarios del siglo XX, Lázaro Cárdenas, lo condujo a la creencia de que priismo y panismo, dos organismos de muy avanzada edad, podían ser superados. Como yo observé la primera candidatura del ingeniero Cárdenas, le fue escamoteado el triunfo. Sin embargo, la muy alta votación obtenida, le dio un peso importante dentro del nuevo esquema de partidos políticos nacionales.
Pero el éxito condujo al PRD al desprestigio también, a una feroz lucha de grupos que venían de ningún lado, que buscaban fortuna y poder. El DF vio cómo ahora nuevos personajes turbios mantenían las cosas iguales y en algunos casos peores. No es fácil hacer un recuento de logros y fracasos de tal organismo en poco espacio, pero sin duda en estos momentos, con la mayoría de los expriistas lejos o fuera de sus filas, el PRD se reorganiza con dificultades. Es muy posible que al momento de aparecer estas líneas, su presidente sea Carlos Navarrete, uno de los que no han formado parte del viejo orden.
Después de muchos desatinos, de seguir a líderes carismáticos y autoritarios, de ejercer la violencia en cada acto público, ahora su rostro se dulcifica, se hace pacífico y busca reordenar a sus diversas tendencias. La tarea no es sencilla, pero trabajan en ello. Tampoco dejemos de lado a personas de alto rango político y de sabia cautela como Rosa Isela Rodríguez, secretaria de Desarrollo Social del DF, que hace una gran labor sin ruido.
Por el otro lado, Miguel Ángel Mancera ha hecho un trabajo que debe ser considerado como positivo en términos generales, algunos podrán no estar de acuerdo ni simpatizar con él, como yo, pero no cabe duda de que su trabajo es serio y muy distante del estilo rijoso, de peleador callejero que tenían antes los jefes de Gobierno capitalino.
El camino ha sido sinuoso y difícil, pero sin duda que el PRD parece encontrar mejores rumbos. Le faltaría decirnos qué entiende tal organismo por izquierda y mostrar que tiene una ideología respetable, distante del PRI y del PAN, algo que le dé certeza a sus seguidores y atraiga nuevos votantes en busca de un mejor rostro para México. Porque donde ha gobernado no se ha notado ningún cambio.
He escuchado exponer a Carlos Navarrete sus planes y proyectos y son razonables. No hay duda que hará un buen papel al frente del PRD y le dará una razón a su trabajo.
www.reneavilesfabila.com.mx
