Mientras en Estados Unidos ya fue dada de alta la segunda enfermera contagiada en Dallas de Ébola, en Mali casi una centena de personas son vigiladas por temor a contagio.
Personal de salud está vigilando a 82 personas que tuvieron contacto con una niña de dos años que falleció por la mortal enfermedad la semana pasada en Mali, aunque no se ha informado de nuevos casos de la enfermedad, dijo el martes el portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Tarik Jasarevic.
Mali se convirtió en el sexto país de África Occidental que anuncia casos de la enfermedad, por lo que las autoridades sanitarias buscan contener el virus antes de que se descontrole.
El Ébola ha dejado cerca de 5 mil muertes en Sierra Leona, Liberia y Guinea, pero Senegal y Nigeria han frenado el virus al rastrear a cientos de personas que han tenido contacto con el contagiado que llevó el Ébola al país y vigilándolos constantemente por si presentaban síntomas.
La niña había viajado con su abuela cientos de kilómetros en autobús desde Guinea, pasando por la capital de Mali, y fue hospitalizada en la ciudad maliense de Kayes el 20 de octubre; murió cuatro días después.
La OMS ha dicho que la niña ya había empezado a mostrar síntomas como fiebre, vómitos y sangre en heces -y por tanto era contagiosa- antes de ser trasladada a Kayes.
Vence otra enfermera al Ébola
Una de las dos enfermeras, Amber Vinson, que atendió en Dallas al liberiano enfermo de Ébola, Thomas Eric Duncan, y que contrajo el virus, fue dada de alta este martes luego de permanecer diez días en el Hospital Universitario de Emory en Atlanta.
“Tras una serie de rigurosas pruebas podemos decir que Amber Vinson puede regresar a su familia y a su comunidad sin ningún riesgo”, dijo en conferencia de prensa Bruce Ribner, el director de la unidad de enfermedades altamente contagiosas de Emory.
El médico, a cargo del equipo que ha tratado con éxito a cuatro pacientes con la mortal enfermedad hasta ahora, destacó que el éxito alcanzado con Vinson es debido a las experiencias que han tenido con otros enfermos de Ébola.
Ribner no especificó el tipo de tratamiento que Vinson recibió en Emory o si la enfermera fue tratada con algún medicamento experimental, pero señaló que la edad de Vinson, 29 años, también pudo ser uno de los factores que incidieron en su rápida recuperación.
“Tenemos varias hipótesis del por qué puede haberse recuperado tan rápido y una de ellas es el hecho de que sea junto a la otra enfermera, las pacientes más jóvenes. Los pacientes más jóvenes tienen más posibilidades de recuperarse que los más mayores”, dijo el médico.
La enfermera, que estuvo presente en la conferencia de prensa aunque no respondió las preguntas de los medios, agradeció al cuerpo médico y a su familia la atención y apoyo brindado durante su convalecencia en Atlanta.
Vinson mostró síntomas de la enfermedad tras regresar de un vuelo de Cleveland a Texas, lo que generó duras críticas a las autoridades sanitarias por permitirle viajar antes de que superara el período de 21 días de observación.
Al igual que Vinson, la enfermera Nina Pham, también superó la enfermedad y el viernes pasado abandonó el centro clínico de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) en el que estaba internada en Bethesda, Maryland, a las afueras de Washington.
En Nueva York, el único enfermo de Ébola sigue en una condición “grave, pero estable”, sabiendo que tiene ante sí los días “más duros” en la evolución de la enfermedad, afirmó el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio.
El paciente es Craig Spencer de 33 años y le fue diagnosticado el mortal virus el jueves pasado días, después de regresar a Nueva York, luego de pasar varias semanas en Guinea al tratar enfermos con Ébola en ese país como parte de la organización Médicos sin Fronteras, uno de los más afectados por la actual epidemia.
Desde el domingo pasado existía el temor de que un menor de 5 años se hubiera convertido en el segundo caso de Ébola en Nueva York, porque presentaba síntomas parecidos a los de ese mal, anoche se informó de que el resultado de la prueba había sido negativo.
Ensayos en Suiza
Los ensayos clínicos en Suiza de una de las posibles vacunas contra el Ébola comenzarán este viernes en el Hospital Universitario de Lausana (CHUV), informó la institución.
Los primeros resultados de estas pruebas se conocerán en dos meses, indicó en rueda de prensa Blaise Genton, medico jefe del servicio de enfermedades infecciosas del CHUV.
Los ensayos se llevarán a cabo en 120 personas sanas y, aunque Genton dijo que se han presentado varios voluntarios no cuentan con la cifra total.
La idea es que a cien de ellos se les inocule una proteína desactivada del virus y que los otros veinte reciban un placebo; entre los que reciban el virus, a algunos se les inoculará una dosis alta y a otros más baja, para evaluar cuál es la cantidad adecuada.
Cada voluntario recibirá 800 francos (unos 660 euros), como compensación por las horas perdidas, indicó Genton acerca de este ensayo, que complementa los ya realizados en Mali, Reino Unido y Estados Unidos.
La vacuna que será probada en Lausana es un adenovirus modificado de chimpancé (“ChAd-Ebola”; Chimpanzee-Adenovirus chAD3-ZEBOV), desarrollada por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos y la farmacéutica GlaxoSmithKline.
Los ensayos deben permitir comprobar la seguridad de la vacuna y su capacidad de inducir una respuesta inmune en las personas a las que se les administre.
Al mismo tiempo, en Lausana, se llevará a cabo otro ensayo en el Hospital Cantonal de Ginebra con otra vacuna contra el Ébola, la rVSV-ZEBOV; las pruebas de esta vacuna, producida por la Agencia de Salud Pública de Canadá, empezarán “dentro de muy poco”, tanto en Suiza como en Alemania, Gabón y Kenia.
Los resultados de estos ensayos combinados con los otros ya realizados deben dar la pauta sobre su seguridad y sobre qué cantidad de dosis es efectiva, para poder llevar a cabo pruebas con miles de participantes a finales de este año o principios del próximo.
“Si son seguros y efectivos, cualquiera de las dos vacunas podría producirse a gran escala durante el primer trimestre del próximo año para ser distribuidas de forma efectiva en los países de alto riesgo”, informó en un comunicado la directora general adjunta de la Organización Mundial de la Salud, Marie-Paule Kieny.
Por otra parte, la OMS agradeció a Swissmedic, la autoridad reguladora de productos terapéuticos en Suiza, que haya autorizado el ensayo de la vacuna contra el ébola en el CHUV.
