Una multitud de personas no identificadas, algunas con máscaras, derribaron este lunes las barreras de protesta colocadas en el distrito financiero de Hong Kong, al enfrentarse con los manifestantes que han salido a las calles desde hace dos semanas.
Los opositores a las protestas aparecieron al mediodía, tiempo local, y “destruyeron medicamentos y almacenes”, indicó una activista. La policía, que intentó separar a los manifestantes y a los atacantes, por la mañana ya habían retirado sin incidentes algunas barricadas ubicadas lejos de los campamentos de protesta para reducir los obstáculos al transporte.
Estas acciones se perciben confusas porque no se sabe quién está detrás de los hombres enmascarados. Los activistas se quejaron de que los atacantes no sólo destruyeron las barricadas sino que les robaron objetos personales.
Cientos de jóvenes mantienen campamentos en tres lugares en Admiralty y Causeway Bay, en la isla de Hong Kong, y en el barrio comercial de Mong Kok, en la península de Kowloon.
Taxistas y camioneros que se oponen a las protestas, que han afectado gravemente su negocio, se reunieron en una calle bloqueada con una fila de 12 taxis, exigiendo el final de la protesta, “Abran las calles”, gritaba la multitud; los taxistas habían dado anteriormente a los manifestantes hasta el miércoles por la noche para que levantaran todas las barricadas.
Un camión con una grúa en la parte superior intentó retirar las barricadas de una zona hasta que la policía lo detuvo.
En cuestión de horas, grupos anti-Occupy Central se congregaron en los lugares de protesta para intentar dispersar a los manifestantes, al aprovechar las actividades de desalojo previas de la policía.
Los manifestantes, en su mayoría estudiantes, exigen una democracia plena por lo que han pedido también al líder de la ciudad, Leung Chun-ying, que dimita después de que Pekín descartó en agosto unas votaciones libres en el 2017 para elegir al próximo mandatario de Hong Kong.
