Ante los incidentes registrados en sus puntos de concentración, que consideran provocaciones de las autoridades, la Federación de estudiantes de Hong Kong (HKFS) anunció este viernes que no tenía “otra opción que suspender el diálogo” después de que “el gobierno y la policía “se mostraran impasibles ante los actos violentos de las ‘triadas'”, organizaciones criminales que actúan en la ex colonia y en otros territorios chinos.

Previamente, los inconformes se enfrentaron con habitantes de Hong Kong y amenazaron con no concurrir a las conversaciones previstas con el gobierno local si no cesan estos “ataques organizados” contra ellos.

Los enfrentamientos surgieron cuando la gente reanudaba su trabajo, tras dos días feriados, en dos de las zonas comerciales más concurridas de Hong Kong, por lo que la policía para separar a ambos grupos.

En Causeway Bay y Mong Kok, varios grupos intentaron derribar barricadas en una aparente reacción contra las manifestaciones, que han paralizado áreas de la ciudad, “¡Devuélvanos Mong Kok! ¡Nosotros, los hongkoneses necesitamos comer!”, gritaba un hombre, mientras intentaba derribar barricadas.

Mientras un trabajador de la construcción que dijo llamarse Lee expresó “No apoyo a Occupy Central. Nosotros tenemos que trabajar y ganar dinero. Occupy no es más que un juego”.

La policía intentó alejar a los habitantes enojados que rodeaban a los prodemocracia; además de separar a ambos grupos, la policía abrió el camino para que pasaran ambulancias, pero no quedaba claro por el momento si había heridos.

El jefe del gobierno local de Hong Kong, Leung Chun-ying, lamentó una situación “cercana a la anarquía”, “Como sociedad civilizada, no podemos seguir permitiendo que se produzcan incidentes de este tipo”.

Tres influyentes grupos prodemocracia afirmaron que “si el gobierno no impide inmediatamente los ataques organizados contra partidarios del movimiento Occupy, los estudiantes suspenderán el diálogo sobre la reforma política con el gobierno” local de Hong Kong.

En momentos previos, también hoy, unos cien manifestantes prodemocracia se enfrentaron a la policía frente a la sede del gobierno local; la policía forzó su paso en medio de los manifestantes, que estaban bloqueando uno de los accesos a las oficinas del gobierno, para atender a un agente que supuestamente estaba herido de gravedad y necesitaba ser evacuado en ambulancia. Los manifestantes se negaron a moverse y gritaron “¡mentirosos, mentirosos!”. Finalmente, los policías lograron pasar.

Los manifestantes prodemocracia habían dado un ultimátum a Leung Chun-ying para que dimitiera antes del jueves a medianoche; en un acuerdo, media hora antes de que expirara ese plazo, el dirigente se negó a dimitir, pero encargó a su número dos Carrie Lam que dialogue con un destacado grupo estudiantil, que ha estado a cargo de la movilización prodemocrática.

Algunos manifestantes sospechan que Leung podría estar tratando de ganar tiempo, a la espera de que la población de Hong Kong explote ante las protestas, que han obligado al cierre de escuelas, bancos, negocios y la suspensión de servicios de transporte público.

En un principio, el movimiento Occupy Central, uno de los principales de la protesta, había celebrado el diálogo que esperaba “un giro ante el bloqueo político actual”.

Hija de Leung explota en Facebook

La hija del gobernador Leung Chun-ying, Chai Yan Leung manifestó su odio en Facebook después de que un usuario comentó que en una de sus fotos sale con un collar de perro.

“¡El collar en mi foto de perfil no es un collar de perro, tonto! ¡No sé si has visto a un canino antes, pero de hecho son muy comunes alrededor del mundo!”, escribió en un mensaje.

“En realidad, este es un hermoso collar comprado en Lane Crawford, ¡Sí, financiado por todos ustedes, contribuyentes de Hong Kong! ¡Al igual que mis bellos zapatos y vestidos! ¡Muchas gracias!”, agregó.

Concluyó que ”en rigor, no debería decir ‘todos ustedes’, ya que muchos deben ser desempleados, dado que tienen tanto tiempo para obsesionarse conmigo y bombardearme con mensajes”.

Leung, de 60 años y en el cargo desde julio de 2012, es una figura poco apreciada en el territorio; de acuerdo con varios analistas es percibido por la población como simple comparsa de los movimientos políticos de Pekín.

(Con información de Excelsior y de Sin embargo)