A tres días de la primera vuelta por la presidencia de Brasil, parecía que sólo los candidatos el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Aécio Neves, y del Partido Socialista Brasileño (PSB), Marina Silva, disputarían el debate de este jueves.
Las últimas encuestas han revelado un empate entre ambos candidatos para un segundo lugar, detrás de la actual presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT). En la primera oportunidad, Neves dirigió una pregunta a Silva que, a la vez, atacaba también al PT. Su estrategia: consolidarse como el candidato opositor al Gobierno.
“Marina, ¿dónde estaba usted cuando ocurría el escándalo del mensalão?”. Se refería al escándalo de corrupción que ha rodeado al gabinete del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de la que Marina Silva formó parte como ministra de Medio Ambiente entre 2003 y 2008.
Más tarde, habló sobre sus cambios de opiniones, “Aquí, quien cambia de posiciones políticas todo el tiempo no soy yo”. Silva respondió, “He sido atacada injustamente por ti, que por primera vez se ha unido al PT para atacarme”.
El encuentro, organizado por la cadena Globo, ha sido el más intenso de estas elecciones; los candidatos demostraron nerviosismo en varias ocasiones. Neves fue el más agresivo en sus ataques, aunque Rousseff y Silva se defendieron. En cada ocasión en que las reglas permitieron que se dirigieran la una a la otra, se increparon.
“Sugiero que la señora Silva lea lo que ha escrito en su programa de Gobierno”, dijo la presidenta brasileña a la candidata del PSB. Silva respondió, “Aquí la que está hablando es la Dilma electoral y no la de sus convicciones”, respondió, y que Rousseff no había cumplido sus compromisos de campaña.
“La corrupción se barrió por debajo de la moqueta. Tú tienes un proyecto anticorrupción, pero que no está reglamentado. En el caso de Petrobras, ¿hubo un despido premiado?”, provocó; el moderador del debate, William Bonner, tuvo que intervenir para pedir que su discusión terminara cuando el tiempo reglamentado se había agotado.
Incluso cuando recibió ataques permanentes de Neves y Silva, la presidenta Rousseff se mostró cómoda en su posición de líder en las encuestas, y no dejó pregunta sin respuesta en todos los cuestionamientos a los que se les sometió -corrupción en Petrobras, el alza en la inflación y hasta el uso indebido de correos para favorecer su elección-.
Silva, por su parte, evitó hacer preguntas a Neves en dos oportunidades y prefirió dirigirse contra Dilma, en busca de un posible enfrentamiento entre las dos en la segunda vuelta electoral, prevista para el 26 de octubre próximo.
El debate, que se llevó a cabo entre los siete candidatos que compiten en la primera vuelta convocada para este domingo, se dividió en dos vertientes: el escándalo de corrupción y Petrobras, abordado en varias ocasiones, que correspondió a los candidatos de los partidos más pequeños, y los cuestionamientos sobre temas que los tres candidatos más fuertes, Neves, Silva y Rousseff, prefieren evitar: el aborto, las drogas y el matrimonio gay.
Refuerzan seguridad
Tras varios tiroteos y ataques que dejaron un saldo de cinco personas muertas, las autoridades de Río de Janeiro, Brasil, reforzaron la seguridad.
Desde el martes, al menos cinco personas han muerto en Río de Janeiro, entre ellas dos presuntos narcotraficantes en dos favelas, indicó la policía. En represalia a una operación policial en una favela de Niteroi, varias personas quemaron un autobús de transporte público.
El miércoles, hubo un enfrentamiento entre narcotraficantes y fuerzas del orden en el denominado complejo de favelas de Maré, además de ataques a algunas unidades de la denominada policía pacificadora (UPP), instaladas en barrios que fueron recuperados del narcotráfico.
El gobernador de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, se reunió con elementos de seguridad del estado y acordaron reforzar el número de efectivos de operaciones especiales en las calles, mientras la Policía Civil realizó una mega operación para identificar y capturar a los implicados en los ataques.
De acuerdo con el secretario de Seguridad Pública de Río, José Mariano Beltrame, existe una predisposición de los traficantes de las favalas a intensificar ataques ante la cercanía de las elecciones.
“En 2010 tuvimos decenas de autobuses incendiados por la ciudad. La policía ya trabajaba con esta hipótesis de que este tipo de ataques podrían ocurrir. Nos anticipamos a muchas acciones del narcotráfico y ya tenemos otras bajo la manga. Estamos esperando el momento para actuar”, dijo Beltrame a la prensa.
El gobierno de Río de Janeiro, ciudad que fue una de las sedes del Mundial-2014 y recibirá a los Juegos Olímpicos de 2016, ha instalado desde 2008 unas 39 UPP en 174 favelas de la ciudad para restaurar el orden y arrebatar el control de esas zonas a los grupos de narcotraficantes.
A fines de marzo, tropas ocuparon la inmensa favela de Maré, cerca del aeropuerto internacional. La seguridad en esa favela quedó a cargo de los militares.
Dos encuestas revelaron que la presidenta Dilma Rousseff, que se postula a la reelección, abrió una amplia ventaja sobre su principal adversaria, Marina Silva, mientras que un sondeo de la empresa Datafolha indicó que Rousseff tiene 49% de intención de voto sobre Silva que cuenta con 41%.
