El ministro del exterior de Turquía, Mevlut Cavusoglu, aseveró en conferencia de prensa en la capital turca, Ankara, que siempre sí permitirá el tránsito por su territorio de las fuerzas kurdas de Iraq para que se unan al combate en la ciudad siria de Kobani.

El anuncio causó sorpresa porque Turquía hasta el momento había negado la posibilidad de ayuda a los combatientes kurdos en Kobani, situación que le ha traído numerosas críticas por parte de los kurdos y de ciudadanos de su país. Esta decisión surge en conjunto con la declaratoria del gobierno de Barack Obama para utilizar aeronaves militares que dejarán caer desde el aire municiones y armamento para reabastecer a los kurdos.

Al parecer ambos países, Turquía y Estados Unidos, ponen de manifiesto su alianza detener el avance del Estado Islámico (ISIS), quien ha atacado a la ciudad kurda de Kobani desde hace ya un mes.

ISIS ha replegado con éxito a las fuerzas kurdas en varias zonas de la ciudad por lo que los combatientes kurdos consideran que sin al apoyo foráneo (estadounidense) no podrán seguir adelante por lo que esperan más ayuda militar desde el aire en los próximos días.

El Secretario de Estado estadounidense John Kerry desde Indonesia, comentó que su gobierno aprobó la ayuda aérea a los kurdos porque hubiera sido “irresponsable y moralmente muy difícil” no hacerlo en estos momentos de crisis.

Con información del New York Times.