Vladimir Horowitz, uno de los concertistas más famosos del siglo XX, nació el 1 de octubre de 1903 en Kiev, Ucrania, conocido por su técnica y su habilidad para emocionar a sus escuchas a través de la música, Horowitz adquirió fama internacional, lo que lo llevó a dar diversas presentaciones en todo el mundo.
Empezó a estudiar piano con su madre cuando tenía seis años, y a los quince entró al Conservatorio de su ciudad natal, donde fue alumno aventajado de Felix Blumenfeld, relata el portal (biografiasyvidas)
Ofreció su primer recital en Jarkov (1922), obteniendo un gran éxito; la temporada 1924-1925 realizó más de setenta conciertos, algo insólito para aquella época.
A partir de ese año, invirtiendo su propio dinero, emprendió diversas giras por Alemania, Francia y el Reino Unido, revelándose como uno de los más virtuosos pianistas de su época.
En París, el representante estadounidense Arthur Judson le ofreció un contrato para realizar una gira por Estados Unidos en 1928. Su debut tuvo lugar en el Carnegie Hall.
En el año de 1933 emprendió una gira con Arturo Toscanini para tocar como solista el concierto Emperador, de Beethoven, gracias a lo cual conoció a Wanda, la hija del legendario director, con la que se casaría poco después en Milán. En 1940 se estableció en Nueva York, y dos años después le fue concedida la nacionalidad estadounidense.
En 1953 decidió retirarse de los escenarios, y durante doce años se dedicó a formar jóvenes talentos del piano, y a realizar sus primeras grabaciones, regresaría al escenario concertístico en el año 1965 y continuó grabando sus interpretaciones, de entre las que destacan las obras de Chopin, Liszt, Skriabin, Debussy y Prokofiev, aunque sus excelentes dotes musicales le permitían abordar con sumo virtuosismo todo repertorio. En 1986 efectuó una histórica visita a Rusia, que levantó gran expectación.
Logró reunir 27 premios Grammy en toda su carrera musical, Horowitz falleció el 5 de noviembre de 1989 y hoy se cumplen se cumplen 111 años de su nacimiento.
