Ricardo Muñoz Munguía
Entre las actividades del Festival Internacional de la Cultura Maya, arquitectos locales, nacionales y expertos internacionales de Estados Unidos y Egipto, entre otros, en conferencias magistrales, coloquios, exponen la relación existente e influencia entre la arquitectura Maya y la arquitectura contemporánea. Estas actividades cuentan con el respaldo de la Federación de Colegio de Arquitectos de la República Mexicana, el Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, la Sociedad de Arquitectos Mexicanos, el Colegio Yucateco de Arquitectos y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán.
José Luis Cortés, presidente de Arquitectos de la Ciudad de México y de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos, previo a su participación en el simposio, estimó, que se vive un momento histórico muy importante para hacer una reflexión profunda de que México tiene la mejor herencia de patrimonio de nuestros ancestros tanto de las culturas prehispánicas como de los Mayas, Aztecas, Zapotecas y Olmeca, que todas las culturas de este país fueron grandiosas y supieron entender su momento histórico, que se recibió la influencia de países europeos a través de España y también heredaron grandes construcciones coloniales. Consideró, que la herencia cultural de los mayas se puede ver en el estado de Yucatán como en Guatemala, Tical; Honduras, Copán y en México. Se tiene toda la herencia del estado de Yucatán también en Campeche y estados circunvecinos. Aquí, refiriéndose a Yucatán se tiene Chichen Itzá, Uxmal, Tulum, son muchas las manifestaciones arquitectónicas que tiene el estado de Yucatán, quizás es el más rico de la cultura Maya, dentro de la arquitectura Maya, es una herencia privilegiada que ha sido de admiración universal, es un punto de referencia de México con el mundo y es único por su grandeza sobresaliente, es realmente de un talento y una creatividad que sorprendió y seguirá sorprendiendo al mundo.
El Arquitecto, Carlos Flores Marini, durante su exposición, durante la conferencia magistral, la Importancia Histórica, Cultural y Económica en la Conservación de los Centros históricos de Yucatán, se refirió a las dos obras más sobresalientes, la de 1952, Ciudad Universitaria y la de 1964, el Museo de Antropología e Historia, donde destacó, el conjunto mejor logrado en cuanto a entender los espacios y la volumetría de los conjuntos prehispánicos es Ciudad Universitaria, de la UNAM. Una obra colectiva que al mando del Arquitecto Carlos lazo, 58 arquitectos dirigidos por Mario Pani y Enrique del Moral, lograron lo que para los arquitectos es la obra maestra de la arquitectura mexicana, iniciada a fines de la década de los cincuenta, logra juegos de masas con espacios compartimentados, intercalados con edificios símbolo que como la rectoría y la biblioteca central contrastan facilidad con riqueza cromática. Consideró, que fuera de cualquier analogía el Estadio Olímpico de Augusto Pérez Palacios, nos recuerda que somos tierra de volcanes, cierran estas afortunas inspiraciones a la arquitectura prehispánica el conjunto de frontones de Alberto T. Arai, infatigable investigador de la arquitectura mexicana.
Refiriéndose al Museo Nacional de Antropología e Historia, proyectado por los arquitectos, Ramírez Vázquez, Jorge Campusano y Mijares, dijo, recrea en su espacio central con el agrado de juego de paños quebrados, asentados sobre un largo muro liso en clara alusión al cuadrángulo de las monjas de Uxmal, sin más solución emplea el mismo arquitecto para resolver el Palacio Legislativo de San Lázaro, casi no se hace mención pero es copia uno de otro.
Precisó, que es el mismo concepto el Palacio Legislativo donde está el pletorisismo indigenista, tiene su carta de defunción, en los murales de juan O’Gorman y de José Chávez Morado, en la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. Algo que podría semejarse a estas corrientes indígenas lo impregnó O’Gorman en su casa construida a la entrada del Pedregal de San Ángel y que luego otro artista la compró y destruyó.
Un salto cualitativo, dijo, entender la arquitectura mexicana desde sus orígenes pero con un nuevo lenguaje de gran calidad y riqueza plástica, se encuentra en la obra de Agustín Hernández, desde la escuela de ballet Folclórico, al Pabellón mexicano de la Expo de Osaka, el Heroico Colegio Militar, donde los trazos prehispánicos son incuestionables realizados con una gran maestría y originalidad.
A través de realizarse algunas preguntas, consideró, que algo es de interés saber, ¿qué determina lo que se debe conservar?, si no tenemos una ley que lo proteja, ¿dónde está la protección a la Santa Maya o a las expresiones de la arquitectura popular yucateca?, ¿qué se va hacer con las falsas murallas de Campeche?, ¿se van a demoler o con toda su falsedad se integrarán a las que ahora son imposibles de identificar, murallas verdaderas que son las que están declaradas patrimonio cultural de la humanidad? Mencionó que hace algunos años, el gobierno mexicano retiró su propuesta de patrimonio cultural de la humanidad del Centro Histórico de Cholula, porque se había reconstruido menos del tres por ciento de la pirámide mayor, ¿qué criterio se va a aplicar ahora? Cerró su charla mencionando el momento brillante por la que pasa la arquitectura yucateca contemporánea, mucha de esa arquitectura yucateca tiene fuertes raíces de personalidad que remonta a “los griegos” de América, más allá de ello, arquitecturas que por sus propios méritos deben sobrevivir.
