La Conferencia General de la UNESCO decidió proclamar el día 10 de noviembre como el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo en 2001.
El Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo es un evento anual celebrado en todo el mundo para recordar el compromiso asumido en la Conferencia Mundial sobre la Ciencia, que se celebró en Budapest en 1999, bajo el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Consejo Internacional de Uniones Científicas (CIUC).
El propósito del Día Mundial es Ciencia para la Paz y el Desarrollo es renovar el compromiso, tanto nacional como internacional, en pro de la ciencia para la paz y el desarrollo, y hacer hincapié en la utilización responsable de la ciencia en beneficio de las sociedades y en particular, para la erradicación de la pobreza y en pro de la seguridad humana.
El Día Mundial también tiene por objeto lograr una mayor conciencia en el público de la importancia de la ciencia y colmar la brecha existente entre la ciencia y la sociedad.
En el marco del Día Munidal de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo , la directora General de UNESCO, Irina Bokova considera que en este 2014 más que nunca, “en estos tiempos en que escasean los recursos, debemos cultivar la energía y la creatividad ilimitadas de los jóvenes para responder a nuevas y complejas dificultades. Para ello, para poner los cimientos de un futuro más sostenible para todos, es vital dispensar una enseñanza científica de calidad”.
La máxima responsable de la organización cultural de ONU, recordó la importancia de “atajar la caída de los índices de matriculación de los jóvenes en disciplinas científicas, empezando a edades tempranas. No basta con integrar las ciencias en los planes de estudios escolares: hay que generar condiciones propicias formulando políticas educativas que se traduzcan en igualdad de acceso para ambos sexos e invirtiendo en laboratorios y recursos de los que la juventud pueda valerse para abrir camino.”
Remarcó en tal sentido que “UNESCO está tratando de integrar las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) en las políticas nacionales de desarrollo y educación”, en varios países, además de haberse puesto en marcha en septiembre pasado “con la Academia de Ciencias de Nueva York, la Iniciativa Mundial STEM, que tiene por objetivo conectar entre sí a gobiernos, las Naciones Unidas, el sector privado y el mundo”.
