Los pacientes que sufren de venas difíciles de detectar al momento de ser sometidos a una punción dejarán en de sufrir, luego que científicos han puesto en funcionamiento un dispositivo que funciona con luz infrarroja y que permite localizar exactamente donde se encuentran las venas a fin de evitar pinchazos innecesarios y estrés.
Aunque la tecnología ya se utiliza en hospitales y clínicas de todo el mundo, la Cruz Roja de Australia es la primera en utilizarla para sus servicios de banco de sangre. El funcionamiento del dispositivo es relativamente fácil: la sangre contiene una gran cantidad de hemoglobina que absorbe la luz infrarroja y cuando se proyecta esta luz por encima de la piel del paciente, las venas se ven notablemente distintas de otro tipo de tejidos.
El objetivo de esta nueva tecnología es facilitar la tarea de donar sangre y así atraer a futuros donantes para extraer tan preciado líquido.
Con información La Vanguardia España
