Vinculaciones estratégicas para el desarrollo de la bioeconomía

Dr. Gerardo Jiménez Sánchez

 

 

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La innovación a partir del conocimiento del ADN ha generado mas de mil millones de dólares a la economía de los Estados Unidos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha identificado a la genómica como uno de los pilares de la economía del conocimiento a lo largo de las siguientes dos décadas, es decir, que se prevé su integración progresiva a los procesos productivos de alto valor económico. Más aún, se ha identificado a la genómica como uno de los elementos centrales que pueden contribuir a mitigar retos globales como la suficiencia alimentaria, el cuidado de la salud y la identificación de fuentes alternas de energía, entre otros. En consecuencia, una gran cantidad de países han publicado sus estrategias nacionales en bioeconomía, pues hoy más que nunca dependen de la producción, distribución y uso del conocimiento para competir en la economía global.

Si bien México no participó en el Proyecto del Genoma Humano, ahora tiene la oportunidad de innovar en torno a la genómica e impulsar su competitividad y desarrollo económico. Para contribuir a ello, el 23 de febrero de 2012, se constituyó Genómica y Bioeconomía, una organización privada cuyo objetivo es estimular la innovación en genómica a través de vinculaciones estratégicas que contribuyan a desarrollar oportunidades de alto valor económico en beneficio de México (www.genomicaybioeconomia.org). La Organización reúne a académicos, empresarios, emprendedores y otras personas y organizaciones interesadas en la innovación en el campo de la genómica. Su origen no se limita a México pues cuenta con miembros en diversas partes del mundo. Los vínculos que ha establecido Genómica y Bioeconomía incorporan al sector productivo en torno a proyectos específicos de alto impacto sobre el cuidado de la salud, ganadería, agricultura y pesca.

Las vinculaciones estratégicas iniciales han resultado por demás efectivas y reflejan la gran oportunidad que representa la innovación genómica para una economía emergente como México. Destaco la sinergia con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que ha contado con la participación directa y decidida de su director general, el Dr. Enrique Cabrero, resultando en un motor fundamental para fincar las bases de colaboración interdisciplinaria, la identificación de recursos humanos y la implementación de infraestructura inicial para el desarrollo de proyectos de innovación genómica con alto impacto económico. Así también, el avance en esta dirección ha llevado al acercamiento con el Consejo Coordinador Empresarial, bajo el liderazgo de Gerardo Gutiérrez Candiani, que ha permitido visualizar alianzas que contribuyan el tránsito exitoso de los descubrimientos del laboratorio al sector productivo.

La Academia Nacional de Medicina, organización que también se ha sumado a esta iniciativa llevó cabo la celebración de una sesión conjunta con el Conacyt y Genómica y Bioeconomía A.C. el pasado 30 de octubre. Ahí, el maestro Guillermo Soberón, quien ha sido un promotor central del desarrollo de la medicina genómica en México, describió el liderazgo de la genómica en la bioeconomía, destacando el proceso de transferencia de valor o bienestar a partir de los sistemas biológicos a través de la innovación.

Por su parte, Julio Frenk, decano de la Escuela de Salud Pública de Harvard, señaló el poder transformador que la genómica comienza a tener en la salud pública. Destacó las oportunidades que esta representa para México, utilizando el ejemplo de la diabetes como una de las enfermedades con mayor prevalencia y alto costo en la cual la genómica comienza arrojar luz sobre su prevención y tratamiento.

Pedro Aspe, quien fuera secretario de Programación y Presupuesto y secretario de Hacienda y Crédito Público, miembro del Consejo Directivo de Genómica y Bioeconomía, describió estrategias en torno al proceso que pueden seguir las aplicaciones generadas en el laboratorio científico hacia su traducción en empresas exitosas. Destacó la presencia creciente de inversionistas Ángel en México que exploran oportunidades para financiar las primeras etapas del desarrollo emprendedor.

En la segunda parte de esta entrega hablaré sobre la visión presentada por la cúpula del sector privado mexicano en torno a la innovación genómica como motor de crecimiento económico, así como la perspectiva que sobre el tema presentó el Conacyt en el evento. No cabe duda de que nos encontramos en el momento apropiado para que México se sume a los líderes de la innovación genómica y utilice el conocimiento científico para su crecimiento económico en beneficio de los mexicanos.

www.genomicaybioeconomia.org

gerardo.jimenez@genomicaybioeconomia.org

Director del Programa de Medicina Genómica y Bioeconomía,

Escuela de Salud Pública de Harvard.

Presidente Ejecutivo, Global Biotech Consulting Group.

Presidente de Genómica y Bioeconomía A.C.