Entrevista a  Dámaso Morales Ramírez/Catedrático de la FCPyS de la UNAM

 

 

Ofelia Alemán G.

“Fueron ejecutados y quemados en un basurero en Cocula”, con esta noticia amaneció México a escasas horas del viaje del presidente Enrique Peña Nieto a China, calificado como un acto de irresponsabilidad y desfachatez, un acto en contra de México. Que en vez de encabezar las reuniones en Asia, debería encabezar la búsqueda de los 43 normalistas desaparecidos, dicen opositores. Con la marcha 43×43 entrando a la capital y del intento de “portazo” en Palacio Nacional, el presidente emprendió el vuelo, en medio del dolor, la lucha y la consigna de miles en México y en el mundo. México necesita a su presidente, ¿por qué se fue?

El maestro Dámaso Morales Ramírez, catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y vicepresidente de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales, habla sobre el tema.

¿México no podía ausentarse del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, APEC?

Hay una situación que debemos entender claramente: las reformas estructurales que se llevaron a cabo en México. En primer lugar, la reforma energética, la de telecomunicaciones, también la hacendaria, la financiera y la laboral. APEC es uno de los foros más importantes que existen en el mundo en materia de cooperación, consenso y promoción. Después del paquete de reformas implementadas en México, era muy importante salir a publicitarlas para hacerlas efectivas. Las inversiones han estado llegando lentamente en una forma no prevista por este gobierno. En este sentido, APEC —estas 21 economías— es el foro ideal para precisamente promover estas reformas, y más en el contexto de violencia que prevalece en nuestro país claramente reflejado en la prensa internacional. Este panorama ha obscurecido mucho el avance en cuanto a las reformas y por este motivo era muy importante que el Ejecutivo estuviera presente en este foro.

¿Qué hay detrás de este viaje?

Confirmamos que en las participaciones en APEC, el presidente hizo un llamado para venir a invertir, habló de la macroeconomía estable en nuestro país, de las finanzas públicas estables y sanas, también habló del mercado laboral, de los jóvenes, de su formación universitaria, ingenieros, técnicos, en fin. El trasfondo es eso, esto es lo que observamos. En su reunión con los empresarios de Shanghái destacó los logros macroeconómicos de estabilidad, crecimiento, de generación de empleos y al mismo tiempo destacó igualmente las reformas estructurales las cuales, en principio, denotan mayores oportunidades así como garantías del Estado mexicano en cuanto a inversiones.

Situación muy criticada

Entonces fue un viaje de negocios impostergable…

Más allá de la situación que existe en nuestro país, el hecho de que el presidente se ausentara fue una situación obviamente muy criticada por todos los sectores de la sociedad mexicana, en especial por los partidos políticos de diferentes corrientes. Debemos entender que la gran apuesta sexenal del presidente Peña Nieto es el paquete de reformas económicas. Si esto no ha podido arrancar, nos queda claro que el proyecto en sí se debilita bastante. Si no detonamos esta primera parte, no podremos detonar la segunda parte del paquete, la reforma política, la cual, no ha prosperado al igual que el pacto contra la violencia.

¿Cómo influye la cancelación de la licitación del tren de alta velocidad con la visita a China?

Cuando el gobierno mexicano cancela esta licitación, después de un arduo proceso de selección, genera una duda razonable en materia de inversiones en nuestro país. Aquí hay un punto político y otro económico, ambos muy fuertes. En primer lugar, el costo económico es loable. Pensemos en todos los gastos realizados por la empresa constructora china en investigación, esto sumado a la caída de sus acciones en la bolsa de valores a raíz de la cancelación del contrato. En segundo lugar, el costo político es alto porque México queda en entredicho con todas las reformas implementadas en materia de transportes y telecomunicaciones. Los procedimientos de selección y de operación no son claros para las empresas, se deja ver cierta corrupción. Cuando los procesos no son claros, pues se tiene que cancelar, lo cual me parece lo correcto.

Ahora bien, llega el presidente Peña Nieto a China, tiene un encuentro con el premier, y el punto de la reunión fue la cancelación del proyecto del tren México-Toluca por parte de la empresa china. El jueves tuvo otra reunión con su homólogo chino, y el tema fue exactamente el mismo.

Esto es un problema serio…

Para tener una idea de la magnitud de esta situación debemos considerar que nuestro embajador de México en China, Julián Ventura, estuvo a punto de ser llamado a consulta. Cuando un embajador es llamado a consultas, en el lenguaje diplomático significa que el asunto es muy grave. Recordemos el caso de las intervenciones telefónicas por parte del gobierno norteamericano al presidente Peña Nieto, el embajador de Estados Unidos en México, Anthony Wayne, estuvo a punto de ser llamado a consultas por parte del gobierno mexicano. Antes de que eso sucediera, el mismo presidente Barack Obama salió y pidió una disculpa y garantizó la seguridad de que esto no se volvería a repetir. Salió el propio presidente, ya no se llamó al embajador a consultas. De esta magnitud es el problema.

Juegos de poder

¿Cuál es el costo político de esta cancelación para el gobierno mexicano?

El asunto de la licitación significa un revés a las reformas estructurales. La contradicción es evidente: ¿cómo el presidente puede promover las inversiones, incluso las chinas en México, cuando no hay garantías o seguridad en los procedimientos? Tan es así que el primer ministro chino, y lo dijo con todas sus palabras, que quería un trato igualitario y justo para las empresas y las inversiones chinas.

Es un juego de poder entre gobiernos; la apuesta mexicana busca atraer el mayor número de inversiones posibles para que se detone y se vea en la economía mexicana. Y del lado de los chinos, poder invertir en México pero con garantías.

¿Cómo nos percibe China desde el exterior?

El mensaje que estamos dando no es el adecuado. Los inversionistas internacionales dicen: “tú me estás invitando a ir a tu país pero por lo que veo los procedimientos de licitaciones no son muy claros”. Hay que tomar en cuenta que China también tiene interés de invertir en el mercado de gas natural en México más allá de los trenes y telecomunicaciones. Tenemos que tener mucho cuidado con los mensajes que damos a los mercados internacionales; este mensaje no fue positivo, este mensaje resultó un fiasco, por lo que tiene que ir el propio presidente a enmendar la plana y a dar garantías.

¿Esto mismo aplicaría para la reunión del presidente con el G-20?

Es un poco de lo mismo. El G-20 tiene más de letra muerta porque al final cada país implementa sus propias políticas macroeconómicas y es una reunión que se queda a nivel de declaraciones y de foto. APEC es un foro mucho más organizado, serio y conciso.

¿Qué busca China en México, por qué tanta presión al gobierno mexicano?

Hay un punto muy importante que no hemos sopesado en la relación de México-China y es que China no participa en la TPP porque quiere su propia alianza de libre comercio en el Pacífico. China busca lo que se llama Área de Libre Comercio Asia-Pacífico. Esta alianza es la contrapropuesta China para la propuesta estadounidense del Tratado Transpacífico o TPP. En este sentido, aunque México está adherido al TPP, por obvias razones, China tiene cierta ventaja porque el TPP va lento. En esta APEC, el presidente Obama trató de sacar una fecha y no se logró. China, por otro lado ha avanzado rápidamente en tratados bilaterales con países de la región, es el caso de Corea del Sur. Ya tiene un tratado bilateral. China busca un tratado de libre comercio con México, ésa es la apuesta para todos los países asiáticos. Ésta es la gran ventaja de China en relación con Estados Unidos.

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