(Segunda de cinco partes)

Oguer Reyes Guido

La guerra electrónica, que implica el uso sofisticados equipos y sistemas para bloquear el uso hostil de todos los espectros de energía por parte del enemigo conservando dichos espectros para el beneficio propio, es una de las tendencias del desarrollo de la tecnología militar para acciones de combate.

Todos los ejércitos están conscientes de su gran valor estratégico para los conflictos del futuro. Lideran este campo los Estados Unidos y Rusia. El novedoso complejo electrónico ruso Himalaya será incorporado en la fabricación del caza bombardero de quinta generación T50.  Usa tecnología de detección óptica por radioondas que dificultan al enemigo el detectarlo y atacarlo.

El 12 de abril del 2014, según el Pentágono, tuvo lugar un encuentro entre naves militares rusas y estadounidenses en el mar Negro. Según versiones, se usaron dispositivos de guerra electrónica. Un caza bombardero ruso SU-24 sobrevoló a una altura de solo 500 pies sobre destructor americano USS Donald Cook que está equipado con misiles Tomahawk. La nave rusa volaba desarmada y portaba solamente un contenedor con un sistema de guerra electrónica llamado Jibiny que habría inutilizado al sistema de última generación del destructor, llamado Aegis.

Rusia, en opinión de expertos, se ha posicionado al menos al mismo  nivel, sino superior, que los Estados Unidos en esta tecnología. El consorcio ruso KRET desarrolla sistemas de guerra electrónica de punta, como el TUT-BM, para protección de aviones contra misiles radio dirigidos; así como el sistema TC 25 E para protección objetivos en tierra.

Según revelaciones de Wikileaks, los Estados Unidos frustraron el intento de México de comprar aviones rusos SU-27 ya que no toleraría que su vecino tenga tal tecnología y poder de ataque. Sin embargo, Irán, China, Argelia y Vietnam usan estas aeronaves.

Venezuela optó por aviones rusos ya que los Estados Unidos se negaron a venderles repuestos para sus F16. Esto confirma que el desarrollo de tecnología rusa es una alternativa para ejércitos del mundo que no son aliados estratégicos de los norteamericanos. El ejército estadounidense enfrentará, en el futuro, oposición militar tecnológicamente mejor equipada que en el pasado.

Especialista en Economía Gubernamental

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