La ciudad necesita pluralidad
René Avilés Fabila
Los capitalinos imaginamos que el PRD era mejor opción que el PRI y el PAN y votamos masivamente por ese partido: al frente estaba Cuauhtémoc Cárdenas. No tardamos en darnos cuenta de que fuera de él y un grupo cercano de colaboradores, los demás eran aventureros en busca de fortuna. Desde entonces, con mínimas excepciones, el PRD ha dominado el DF. El hartazgo es visible, pero han sabido mantenerse como sus dueños. La corrupción se ha generalizado y hemos comprado la falsedad de personajes como López Obrador, Rosario Robles y Marcelo Ebrard. Mancera, al presentarse como candidato ciudadano y tener un buen proyecto en las manos, ganó la ciudad capital con un amplio margen. Hasta hoy, ni el PRI ni el PAN han logrado convencer a los habitantes de la megalópolis.
Pero entre las ruidosas pugnas de las diferentes tribus que lo integran, la salida de López Obrador y el escándalo de la línea 12 del Metro, por sólo citar un puñado de conflictos, los habitantes de la ciudad están hartos. Por otro lado, los vicios y errores de todos los partidos han hecho cautelosos a los ciudadanos y es posible que voten por otro partido, luego de reflexionar bien sobre los muchos años de tropelías del PRD. Los sucesos recientes de Michoacán y Guerrero los debilitan a escala nacional. Existen nuevos partidos y la incredulidad entre los defeños crece.
Yo vivo en Tlalpan y jamás hemos tenido autoridades de excelencia. Al cargo principal han llegado personas sin principios y sin un programa salvador. Han ignorado a la gente y gobernado con desatinos y rodeados de corruptos. Las calles están llenas de problemas y no hay forma de mejorar las cosas. Sin embargo no se nota ninguna actividad del PAN o del PRI. Las miradas de los tlalpenses están atentas a los candidatos que vienen del tradicional PRD y de los candidatos de Morena. Los mismos que bien conocemos, pero ahora peleados entre sí. El fuerte de lo que llamamos izquierda sigue estando en el DF.
Las fuerzas están alineadas y en abierta pugna. Los perredistas tienen sus candidatos y los de Morena echan mano de gente que ya ha tenido el control de la delegación. Al presentarse divididos y violentamente enfrentados, es posible que los ciudadanos de Tlalpan busquen otras opciones. Se ha hablado de una posible alianza entre PRI y PAN. No parece fácil. Pero tal vez sea la única opción para rescatar Tlalpan.
Mancera goza de un amplio prestigio, de una gran popularidad. Sin embargo los jefes delegacionales no le ayudan a llevar con más pulcritud su trabajo. De tal suerte que quizás los tres años de su mandato los pase con más delegados opositores que sus antecesores. Y es lo que necesita una ciudad tan grande y compleja como el DF: pluralidad. De esta manera, con una presencia más amplia de priistas y panistas, se podría caminar mejor y los perredistas y miembros de Morena tendrán que esmerarse para mantener su peso dentro de la gran urbe.
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