Su origen podría ser biológico o geológico

 

 

René Anaya

Con la cautela propia de los científicos, el equipo de investigadores que desde agosto de 2012 realiza análisis de muestras que el robot Mars Science Laboratory (MSL), popularmente conocido como Curiosity, recoge en Marte, reveló el 16 de diciembre pasado que en el suelo marciano se detectó el gas metano en pocas cantidades, pero que periódicamente aumenta su emisión hasta diez veces, lo que ha intrigado a los científicos, pues no se ha podido explicar cuál es la fuente de producción o emisión del metano marciano.

 

Las fuentes del gas metano

En la Tierra, se sabe que 90 por ciento del metano es de origen biológico, pues se encuentra en la descomposición de los residuos orgánicos que realizan las bacterias, en los procesos de digestión y producción de heces de los rumiantes y en los vegetales. También se produce en fuentes naturales como pantanos y humedales, en yacimientos de hidrocarburos como campos de petróleo, gas y carbón, y en especial en las acumulaciones de lutitas, tan de moda actualmente.

Asimismo, en nuestro planeta la acumulación de metano, debida principalmente a las industrias extractivas, es uno de los factores del calentamiento global, pues es el tercero en importancia de los gases de efecto invernadero, solamente detrás del dióxido de carbono y los clorofluorocarburos.

No obstante estos efectos adversos, el metano también es benéfico, pues en la industria química es la materia prima de elección para producir anhidro acético, ácido acético y alcohol metílico; este último se emplea como anticongelante en vehículos, solvente de tintas, tintes, resinas, adhesivos, biocombustibles y edulcorantes.

Al margen de esos usos terrestres, la presencia de metano en Marte podría causar esperanzas infundadas o temores de que haya vida marciana. Por esta razón, el anuncio hecho casi simultáneamente en la revista Science y en el encuentro de la American Geophysical Union, en San Francisco, se llevó a cabo con todas las reservas del caso, pues no se puede considerar que el gas metano marciano tenga el mismo origen que el de nuestro planeta.

En realidad, se sabía desde 2004 que en Marte había metano (un átomo de carbono unido a cuatro átomos de hidrógeno), gracias a los estudios de Vittorio Formisano de los datos de la sonda espacial Mars Express, de la Agencia Espacial Europea, y de Michael Mumma, quien en 2009 confirmó los datos con telescopios terrestres.

Sin embargo, el robot Curiosity había encontrado cantidades muy pequeñas de metano en la atmósfera marciana. En septiembre de 2013 se informó que se había encontrado 1.3 partes en mil millones de volumen, lo que representaba seis veces menos las estimaciones previas de los científicos. De esta manera se alejaban las esperanzas de encontrar vida como la conocemos, en Marte, pues la presencia pequeña de metano indicaba indirectamente que no había procesos biológicos.

 

Las probables fuentes de metano

El anuncio del equipo del MSL señaló que la emisión de metano durante 20 meses (casi un año marciano) es fluctuante, con periodos en que aumenta su concentración, por lo menos en el sitio donde el robot Curiosity tomó las muestras, en el cráter Gale, de más de 150 kilómetros de diámetro, cercano al ecuador marciano.

Con el Espectrómetro Láser Sintonizable del instrumento Análisis de Muestras en Marte, el Curiosity detectó aumentos bruscos de metano en Gale. Los valores de base (promedio) son más bajos que los estimados, de 0.7 partes por mil millones en volumen (ppmmv), pero en seis ocasiones aumentó hasta sobrepasar las siete ppmmv, es decir diez veces más, lo que indica que “hay una fuente adicional de metano de origen desconocido”, según ha planteado el equipo del MSL.

“Nuestras medidas durante un año marciano indican que se están generando pequeñas cantidades de metano por más de un mecanismo o una combinación de mecanismos; yo apostaría por un origen geológico, pero obviamente no es una evidencia científica”, ha referido Javier Martín-Torres, coautor del estudio e investigador del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra.

Las posibles fuentes geológicas son el polvo cósmico, reacciones fotoquímicas, la oxidación del hierro y los clatratos, los cuales “son estructuras moleculares de agua helada en las que está atrapado el gas metano. De tanto en tanto pueden desestabilizarse por algún factor de estrés térmico o mecánico y hacer que se escape el metano a través de las fisuras en la roca e ingrese en la atmósfera”, ha explicado Sushi Atreya, científico del MSL y profesor de la Universidad de Michigan.

Y, por supuesto, no se descarta el origen biológico pero es poco probable. Lo cierto es que esta misión a Marte ha sido de las más productivas pues ha desvelado algunos de los misterios de este planeta tan cercano afectivamente a nosotros y tan lejano de nuestra comprensión total.

reneanaya2000@gmail.com